miércoles 20.11.2019
MEDIO AMBIENTE

Las familias de León se organizan para luchar por el clima

Setenta familias de distintos colegios de León se alían con un movimiento, respaldado por las asociaciones de padres y madres, que toma conciencia por la crisis climática. Nada de plásticos ni alimentos envasados
Así es la mochila de una familia por el clima
Así es la mochila de una familia por el clima

No hay mejor aliada. El movimiento de ‘madres por el clima’ llega a León y se hace extensible a setenta familias. De momento. Hay más, pero el grupo que nace ahora en la provincia surge de los movimientos internacionales Friday for Future (respaldado por algunos profesores) y Youth for Climate. Están organizadas y buscan sumar fuerzas con los centros educativos para volver a las costumbres más saludables que se perdieron por el camino del progreso industrial. El movimiento llega a León convertido en ‘familias por el clima’ «porque los padres no querían sentirse desplazados» y cuenta con el respaldo de la Federación de Asociaciones de Padres y Madres de León (Felampa). Involucra ya a colegios de la provincia como el Ceip Las Anejas, CRACerecedo, Ceip Quevedo, Ceip Ponce de León, Ceip San Claudio, Ceip Blanco de Cela en Astorga y Ceip Antonio González del Lama con talleres, proyección de documentales y música con temática mediombiental. «Seguramente habrá más, pero estos son de los que nos ha llegado información al grupo», que tiene chat en wasap y se comunican por el correo electrónico [email protected]

 

Los dos hijos de Mónica Alonso, de 6 y 8 años, van todos los días al colegio Blanco de Cela de Astorga con una merienda que no genera residuos. «El objetivo es residuos cero», asegura Mónica. Gestos tan sencillos como desterrar el agua envasada en botella de plástico, apostar por la comida sana no envasada, nada de bollería ni papel de aluminio para envolver los alimentos, servilletas de papel y ausencia de plásticos forman parte del equipo que diariamente prepara con sus hijas para que lleven al colegio. «La concienciación es alta y ya hay familias que, aunque no se lo habían planteado antes, empiezan a concienciarse».

 

Es la misma rutina de la familia de Danae Marcos Abajo. Sus hijas van a clase al CRA Valle del Duerna. «Participamos seis familias del Ampa en residuos cero y la camiseta de los viernes».

 

En esta tarea se involucran también los colegios. «Hay profesores que nos ayudan y hay recomendaciones que hemos hecho que las han incluido en la lista de material escolar que envían a las familias». Los hijos de Inés Iglesias van al colegio San Claudio. «Primero fuimos las madres y luego las familias», explica. En el colegio San Claudio hay ya diez involucradas en este proyecto ecologista que reivindica el poder de la educación para frenar la crisis climática.

clima1

Danae Marcos Abajo con sus hijas de 6 y 8 años que asisten a clase en el Colegio Rural Agrupado Valle del Duerna. En la mesa, las mochilas que preparan con comida saludable, botellas y envases de más de un uso para reducir los residuos en el patio, Llevan la camiseta reciclada con sus bombre y la postura por el clima. DL

 

El compromiso de la juventud por el clima surge para poner en evidencia la escasez de políticas y propuestas concretas de los políticos y organizaciones internacionales para liderar una crisis «que hará que nuestros hijos vivan en un planeta con problemas que nosotros, sus familias, no hemos conocido», lamenta Mónica Alonso.

 

Los hijos de Irene Ramos estudian en el colegio Quevedo. El movimiento tiene a seis familias implicadas, pero hay muchas más que están concienciadas en este centro educativo. «Todos los viernes llevan la camiseta vieja reciclada. El proyecto ‘residuos cero’ da resultados. «La dirección nos ha dicho que cada vez recogen menos basura en el patio. Hay alumnos que forman una patrulla verde que es la que recoge la basura después del recreo». También plantan árboles.

CLIMA2

Familias por el Clima del Colegio San Claudio de León posan en la foto con carteles, camisetas y trabajos que realizan sus hijos e hijas en los talleres.

 

Inés Iglesias es familia monoparental. Es madre de una niña de ocho años que estudia en el colegio San Claudio, con diez familias implicadas en la promoción de iniciativas por el clima. «El colegio mueve mucha concienciación en el barrio, por eso la iniciativa de ‘familiar por el clima’ va más allá. Queremos que se involucren también los comercios. Acabamos de empezar una campaña para que las familias puedan comprar a un precio más barato todo lo que sobra, incluida la comida de los bares y restaurantes. Hay algunas que ya lo hacen en León. También les pedimos que reduzcan el uso de plásticos».

 

El futuro está en marcha.

CLIMA3

Todas las manos suman en un proyecto que no tiene límite de edad

Las familias de León se organizan para luchar por el clima