domingo. 29.01.2023
Artur Mas en la inauguración de unas obras en el municipio de Torrelavit.

La Generalitat y la oposición han percibido como una declaración de guerra la aprobación por parte del Ejecutivo de la Lomce, la Ley de Mejora de la Calidad Educativa, que consideran retrógrada e innecesaria.

De modo que afilan el hacha para tomar parte en unas duras hostilidades en las que parece que no concederán tregua.

El presidente de la Generalitat, Artur Mas, clamó ayer que no admitirá mas «OPAS hostiles de esta gente». Lo hizo un día después de la aprobación de la controvertida ley por el Consejo de Ministros. Dispuesto a llegar al Constitucional, Mas convocará en breve a partidos políticos y a la comunidad educativa en una cumbre en defensa del modelo de inmersión lingüística que acaba de tumbar la ley Wert.

«No bajaremos la cabeza ante esta gente que quiere dividir y romper la cohesión en Cataluña», aseguró Mas apenas 24 horas después de la aprobación de una ley que obliga a la Generalitat a pagar un colegio privado a los alumnos que soliciten su escolarización en castellano y no dispongan de esta opción en los centros públicos y los concertados. El presidente catalán insistió en que se enfrentará «a esta gente que nos hace este tipo de OPAS hostiles, que quiere dividirnos, que nuestros modelos se echen a perder, que quiere romper la cohesión social».

Por vías democráticas

Anticipó Artur Mas que lo hará «por vías democráticas, hasta las últimas consecuencias y en defensa de aquello que nos hemos ganado con el trabajo de muchos años».

«A quien se le hace una OPA hostil tiene legítimo derecho a defenderse y nosotros, con todos los medios que tengamos a nuestro alcance, defenderemos con uñas y dientes nuestro sistema educativo» aseguró Mas, de visita en la localidad barcelonesa de Torrelavit. El presidente de la Generalitat se mostró dispuesto a encabezar la defensa del sistema de inmersión lingüística «que nos proporciona conocimiento de nuestro idioma propio desde hace muchos siglos, conocimiento de otros idiomas, y, además, cohesión social». Una fórmula educativa que según Artur Mas «intenta que todo el mundo tenga las mismas oportunidades, sean de familias de habla castellana o catalana».

Fue su consejero de Interior, Ramón Espadaler, quien precisó que el gobierno catalán llevará al Tribunal Constitucional la Lomce si no hay modificaciones sustanciales en su paso por el Congreso.

A su juicio, desde determinadas fuerzas políticas del Estado «no se ha entendido ni se quiere entender que el Estado español está compuesto por diferentes realidades nacionales y que algunas de ellas, como es nuestro caso, también están dotadas de una lengua propia». Entiende el conseller que la aplicación de la ley impulsada por el ministro José Ignacio Wert provocaría «dos países diferentes».

«La ley es un verdadero atentado a la convivencia de Cataluña desde esta perspectiva», sentenció.

La Generalitat y el PSOE afilan el hacha de guerra contra la ley Wert
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