sábado 27/2/21

Illa desoye la petición de un confinamiento

El ministro de Sanidad afirma que se doblegó la tercera ola sin encierro en casa Se abre a adelantar el toque de queda
El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ayer en rueda de prensa. MARTA PÉREZ

Las autonomías presionan pero el Gobierno pide calma y tiempo. El ministro de Sanidad, Salvador Illa, dio ayer una de cal y otra de arena a los ejecutivos autonómicos. Se abrió a revisar los horarios contemplados en el toque de queda, pero en cambio cerró la puerta a un nuevo confinamiento domiciliario. Sí que se abrió a revisar los horarios contemplados en el toque de queda del estado de alarma, y también a favor de la adopción de medidas adicionales, siempre con «cobertura legal», que sirvan y sean «eficaces» para doblegar la tercera ola.

«Seguimos escuchando» a los gobiernos autonómicos, dijo. Pero advirtió de que si hay que adoptar «nuevas medidas», el foro para estudiarlo será como hasta la fecha el consejo interterritorial. «Si hay que revisar la franja horaria del toque de queda se hablará con las comunidades autónomas», afirmó.

Illa compareció ayer desde la Delegación del Gobierno en Cataluña un día después del clamor de una buena parte de ejecutivos autonómicos, que reclaman cambios en el estado de alarma para poder aprobar restricciones más severas.

Las administraciones autonómicas vuelven a pisar el acelerador en la toma de medidas más drásticas porque entienden que con las herramientas que proporciona el estado de alarma no tienen suficiente. Algunos gobiernos van más allá, y Andalucía, Castilla y León, Murcia o Asturias han pedido al Ejecutivo de Pedro Sánchez que vuelva a poner sobre la mesa el confinamiento domiciliario.

Ciudadanos apoya esta reclamación y pide un «confinamiento inteligente». El PP, por ahora, guarda silencio. Organizaciones de profesionales sanitarios también presionan en este sentido. Illa, de momento, no quiere oír hablar de encerrar a la gente en sus casas como en marzo. «No contemplamos un confinamiento domiciliario», aseguró. El argumento que esgrime es que no fue necesario confinar a la población para doblegar la segunda ola y no lo será para esta tercera. El cierre total garantiza la contención del virus, pero tiene derivadas económicas, sociales y de salud mental. «Sabemos cómo doblegar esta tercera curva», afirmó el ministro. el Gobierno pues un nuevo cierre.

Illa desoye la petición de un confinamiento