sábado. 04.02.2023
La Agencia Espacial Europea (ESA) ha lanzado con éxito desde Kazajistán, y a bordo de un cohete Soyuz-2, al minisatélite Corot (Convección, Rotación y Tránsitos planetarios), de 630 kilos de peso, dotado de un telescopio de tan sólo 30 centímetros, que tiene como objetivo la búsqueda de planetas extrapolares (desde 1995 se han censado más de 200), así como el estudio del interior de las estrellas. La misión Corot cuenta con una participación francesa del 80%, mientras que en el resto se reparte entre la ESA, Alemania, Austria, Bélgica, Brasil y España. La presencia española, que cuenta con un presupuesto de 2,5 millones de euros, estará coordinada por Rafael Garrido, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (Granada) y está compuesta por más de una veintena de investigadores así como por los centros de astrofísica más importantes: Canarias, Granada, las universidades de Barcelona y Valencia y el Laboratorio de Astrofísica y Física Fundamental de Madrid. La misión durará unos treinta meses en los que el minisatélite explorará el interior estelar analizando las ondas acústicas que atraviesan la superficie de las estrellas y que se transmiten a lo largo de su superficie alterando su brillo, mediante una técnica conocida como astrosismología consistente en que tras analizar la naturaleza de esas ondas los astrónomos pueden calcular con precisión la masa de la estrella, su edad y su composición química. Corot está dotado de dos cámaras, una de ellas para las observaciones de gran precisión utilizadas en la astrosismología y, la otra, para detectar planetas a partir del debilitamiento que se produce en la luz de la estrella cuando el planeta pase delante de ella. A pesar de su reducido tamaño tendrá un amplio campo de visión y podrá medir al mismo tiempo un gran número de estrellas, unas 100.000. Girará alrededor de la Tierra a unos 900 kilómetros de altura apuntando su objetivo hacia una zona del espacio durante seis meses seguidos, al cabo de los cuales cambiará de posición para evitar que le dé el Sol. De esta forma se espera que pueda obtener datos de otros sistemas planetarios porque hasta el momento, según afirman los científicos, sólo se dispone de datos del nuestro, lo que impide contrastar teorías sobre su formación. Aunque piensan que la mayor parte de los planetas que descubra sean los llamados «Júpiters calientes», es decir, gaseosos, esperan que un porcentaje corresponda a planetas rocosos, posiblemente como los descubiertos hasta ahora, es decir, mucho mayores que el nuestro.

Lanzado al espacio el telescopio Corot destinado a buscar planetas
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