martes 17/5/22
Conflictos en paz

León no abraza aún el poder de la mediación

La mediación gratuita está parada en León, pero los mediadores la usan ante nuevos conflictos: parejas en crisis, cuidado de padres, herencias...
mediacion

Ayer se celebró el Día Europeo de la Mediación. Fue también jornada conmemorativa de los abrazos. En León, tras diez años de andadura de la legislación que ampara la mediación como herramienta para la solución pacífica de conflictos, el diagnóstico es de fracaso en la mediación gratuita y de pequeños avances en el ámbito privado. Tan solo un caso fue tramitado el año pasado por la oficina de mediación de la Consejería de Familia e Igualdad de Oportunidades en León.

Un total de 64 profesionales están acreditados para hacer mediación en el ámbito familiar en León (429 en Castilla y León). Han tenido que realizar una larga y costosa formación de 300 horas, pero no ven resultados. «La información no llega adecuadamente a las personas que precisan mediación y suelen acudir directamente a gabinetes jurídicos», señalan Santiago González e Isabel Sahelices del gabiente Contigorienta.

En la Comunidad, solo Valladolid tiene un convenio con los juzgados de Familia para canalizar procesos de ruptura a través de la mediación familiar intrajudicial a través de un convenio de la Consejería de Familia, el Consejo General del Poder Judicial y el Colegio de Abogados de Valladolid. Sin embargo, de los 197 asuntos que se derivaron a mediación familiar, un total de 131 no se tramitaron por incomparencia de alguna o todas las partes (120) o porque finalmente no lo aceptaron (11). Los 30 que se tramitaron fueron por divorcios, rupturas de parejas de hecho y modificación de medidas. La mayoría tardaron menos de dos semanas en resolverse, con o sin acuerdo.

Mediación gratuita

El diagnóstico es de fracaso. Tan solo un caso fue tramitado en León el año pasado en la Junta

«El turno de oficio no funciona», constata Celia Rodríguez Herreras, trabajadora social y mediadora en Muro, que defiende la mediación «con un enfoque terapéutico, no pare evitar ir al juzgado». Conflictos entre hermanos por el cuidado de los progenitores, hijos que han dejado de hablarse, convivencia familiar... son algunos de los casos en los que ha mediado. «Nos llegan casos porque lo hemos dado a conocer, aunque tenemos la obligación de comunicar a las personas interesadas la existencia del turno de oficio», explica.

Si las personas interesadas van a la mediación gratuita que ofrece la Junta se les asigna al profesional de turno. Asun Mayo, mediadora y coaching, apunta que para dar un empujón a la mediación se debería incorporar la libre elección. «Hago mediación familiar desde hace siete años y las personas que me llegan es por el boca a boca porque sigue siendo un instrumento desconocido», apunta.

La falta de recorrido de la mediación hace que en la mayoría de los casos cuando llegan al proceso «el conflicto está muy enquistado y ya se han roto muchos puentes comunicativos». Mayo, que es licenciada en Derecho aunque no ejerce la abogacía, señala que hay que distinguir mucho la labor de jurista de la mediación.

Esta profesional independientes apuesta también por la mediación civil y mercantil como un campo con grandes posibilidades. Conflictos en el alquiler, negocios, comunidades de propietarios, etc. que no tienen por qué acabar en los juzgados. No implementar la mediación en estos ámbitos «es un perjuicio para la justicia y para la sociedad porque las partes se ven abocadas a acudir a la vía judicial o sufrir en silencio un conflicto»,

Los pocos avances de la mediación en el ámbito familiar contrastan con el desarrollo que se ha hecho de este instrumento en los últimos años en la escuela. «Confío en que se desarrolle por las futuras generaciones», subraya Mayo.

«Es una herramienta fundamental en las fases primeras como prevención, para evitar situaciones controvertidas entre las partes que pueden desencadenar un delito, como el caso de acoso», destaca la mediadora y profesora de la Universidad de León, Gema Vallejo.

La mediación ha quedado validada como herramienta de prevención de conflictos en la nueva ley de convivencia universitaria, de diciembre de 2021, y la Defensoría de la Comunidad Universitaria, que dirige Paulino Pardo Prieto, ya ha celebrado con éxito una jornada formativa.

Las profesora Rodríguez Escanciano y Álvarez Cuesta, del área de Derecho del Trabajo, junto a Vallejo Pérez han realizado unas jornadas en el ámbito de la Mediación Laboral que culminarán con una publicación científica de la editorial Walter Kluvers La Mediación en el ámbito Jurídico.

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