miércoles 22/9/21

Las leonesas que sufrieron el exilio interior y exterior

Una suerte de «desbandá norteña» de mujeres al norte de León, Bierzo y Laciana que escapaban de la represión de que eran víctimas tras el golpe de 1936, explicó Beatriz García Prieto, doctoranda de la ULE y experta en la represión femenina del régimen franquista. Cuando cayó el frente norte, en octubre de 1937, muchas de ellas fueron encarceladas y, como una forma de extrañamiento de la familia y mayor castigo, enviadas a penales lejos de sus casas, como Saturrarán, Amorebieta, Palma de Mallorca o Ventas en Madrid. «Sufrieron el exilio interior dentro de su propio país», apuntó.

«Otras tuvieron que enfrentarse a la expatriación, algunas perdieron la vida en intentarlo y otras lograron llegar a Francia o Latinoamérica», añadió. Con una acogida «fría y dura», separadas de sus maridos en los campos franceses y enfrentadas a la penuria económica muchas veces fueron tratadas como apátridas y sin embargo se enrolaron en la resistencia francesa, como fue el caso de Marcelina Balín, que sobrevivió a los campos nazis. En Latinoamérica la acogida fue «más calurosa» tanto por Lázaro Cárdenas en México como por las asociaciones. «La vida de las exiliadas pudo «normalizarse» más rápidamente», comentó. Como ejemplos citó el caso de la farmacéutica Salomé García Lorenzana o la maestra Dorotea Pascual Monge, aunque una gran mayoría sobrevivieron como sirvientas o amas de casa que desempeñaban trabajos a domicilio.

Las leonesas que sufrieron el exilio interior y exterior