jueves. 07.07.2022
Guerra Civil

Se libró del garrote vil y murió de tuberculosis

Los restos del manchego José Almena Castro se exhuman hoy en León
Documento de la prisión que certifica el fallecimiento del manchego. ARMH

José Almena Castro tenía solo 18 años cuando le detuvieron, encarcelaron y sometieron a un juicio sumarísimo acusado de entregar a un fusil a los guerrilleros que merodeaban por su pueblo, Chillón, en Ciudad Real en el año 1940. La Guerra Civil había terminado pero no la represión.

Fue juzgado por auxilio a la rebelión, «aunque algunos testimonios señalaban que pudo ser amenazado por los huidos para hacer tal entrega», señala la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) que hoy exhumará sus restos en el cementerio civil de León a petición de la familia.

¿Cómo llega a León el joven manchego? En 1941, «fue condenado a la pena de muerte por un delito de adhesión a la rebelión, aunque se propone automáticamente su conmutación, siendo condenado, por tanto, a treinta años de prisión», señala la asociación. Pero en lugar de cumplir la pena en Ciudad Real, es trasladado a la Prisión Provincial de León.

El extrañamiento de los presos era una forma de aleccionar a la población. Y el joven que se libró del fusilamiento o el garrote vil terminó sus días en León a causa de la tuberculosis. «Las escasas raciones y en malas condiciones generaban dolores y malestar entre los reos. A ello se le sumaba la suciedad, un elemento que humillaba al preso que se acercaba poco a poco a la condición de animal. Por otro lado, la suciedad creaba importantes problemas de salubridad, así como el caldo de cultivo adecuado para que proliferasen todo tipo de enfermedades y epidemias», comenta la historiadora voluntaria de la ARMH Ana Cristina Rodríguez. Estas condiciones infrahumanas favorecieron que José Almena Castro contrajese tuberculosis y muriese el 28 de abril de 1943. Fue enterrado en la parte civil.

Se libró del garrote vil y murió de tuberculosis
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