martes. 07.02.2023
Sólo el año pasado se localizaron nueve ejemplares muertos, la mayoría atropellados

El lince ibérico, joya de nuestra fauna, está cada día más cerca de la extinción

Sierra Morena y Doñana son los únicos enclaves con capacidad reproductora
La organización Ecologistas en Acción alerta de que el lince ibérico está cada día más cerca de la extinción y pide a las autoridades competentes la adopción de medidas urgentes que eviten la desaparición de la especie. Se calcula que hay en la actualidad unos 160 ejemplares, lo que representa una reducción del 85% frente a los de 1990. Durante el año 2006 se han localizado muertos nueve ejemplares, seis en Doñana (cinco atropellados y uno por cepo), y tres en Sierra Morena (dos por pelea y uno posiblemente por inanición). Aunque se trata de una cifra inferior a las del año 2005 (fueron trece), los ecologistas recuerdan que desde el año 2000 se está produciendo un elevado número de fallecimientos debido especialmente a los atropellos en carreteras y la caza con cepo. Prevén, además, que en los próximos años aumente la mortalidad por la falta de poblaciones de conejo y de hábitat (viñas) en Sierra Morena y por la cantidad de carreteras en la Doñana, así como por la alta velocidad a la que circulan los vehículos. Y lo que parece más grave, un aumento del número de linces puede traer consigo más mortalidad ya que las actuales poblaciones están prácticamente sitiadas (por infraestructuras y falta de alimento). Otro motivo que induce a pensar en un aumento de muertes prematuras es el incremento poblacional en el área lincera de Andujar-Cardeña. En este sentido, los ecologistas afirman que «los acuerdos voluntarios con titulares de las mejores fincas y áreas linceras han supuesto una mejora en la gestión de las mismas, particularmente en lo relativo a las especies que representan la base alimenticia del felino silvestre, aunque en determinados zonas la neumonía hemorrágico vírica ha diezmado las poblaciones de conejo». La Junta de Andalucía, por su parte, aunque reconoce el estado crítico por el que atraviesa el lince ibérico, es más optimista. Según han indicado, al concluir el proyecto Life «Recuperación de las poblaciones de lince ibérico en Andalucía», la reproducción en libertad de la especie ha ido creciendo de forma progresiva al pasar de 36 cachorros del año 2002 a 64 durante el año 2006, y el número de territorios creció un 30%. Además, se han capturado 13 individuos y cedido 7 ejemplares para la cría en cautividad, de forma que el año pasado nacieron dos cachorros de lince de animales procedentes de Sierra Morena y Doñana, lo que supone un paso adelante en la conservación de la variabilidad genética. Planes de recuperación En la actualidad, la población de linces se reparte entre Andalucía (Doñana y su entorno y Sierra Morena Oriental), Castilla-La Mancha (Sierras de Guadalmena y Montes de Toledo), Madrid y Castilla y León (encinares del Alberche y Cofio). Además, existen indicios que apuntan a una presencia de la especie, que no debe ser numerosa, en otras áreas geográficas de Castilla y León y de Extremadura. El decaimiento y la debilidad provocados por la falta de alimento y la persecución directa de la especie por parte de cazadores y gestores cinegéticos han sido determinantes en la crítica situación actual de la especie. Por eso, Ecologista en Acción pide a las administraciones intensificar y ampliar a todas las zonas potenciales de lince ibérico el esfuerzo de localización de poblaciones linceras, especialmente en Extremadura, Madrid y Castilla y León; reintroducir el lince en terrenos adscritos a convenios voluntarios de gestión, y la puesta en marcha, tanto de de planes de recuperación (sólo existen en Castilla-La Mancha y Extremadura) como de estudios técnicos que ayuden a identificar las áreas con presencia de la especie, para desarrollar posteriormente acciones encaminadas a la reintroducción o al reforzamiento poblacional.

El lince ibérico, joya de nuestra fauna, está cada día más cerca de la extinción
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