lunes 28/9/20
DÍA DE LA MADRE

Madres del siglo XXI, más cerca de los 50

Una mujer que dio a luz con 52 años en León bate el récord de maternidad tardía en 2018. La mayoría de nacimientos son de leonesas con 35 años
Madres del siglo XXI, más cerca de los 50

En León, en 2017 hubo tres nacimientos de madres de 50 y 51 años —esta última con parto gemelar— en el Hospital de León. En 2018 nació un niño cuya madre tenía 52 años, también en el Hospital de León. Son los datos de maternidades más tardías en los dos últimos años. Son excepciones pero marcan una tendencia.

«Son excepcionales las mujeres que desean o demandan el embarazo a partir de los 50 pero frecuentes las que lo hacen con 46-47 años», comenta Florentino Garrido del Centro Ginecológico de León.

En España ya es más frecuente que una mujer tenga un hijo, sea o no el primero, a los 40 años que a los 25. En 2017, nacieron 9.244 niños de madres de 25 años y 12.993 con madres de 40 años. En el año 2010 todavía ocurría al revés pero desde hace 4 años (2014) ya son , además, más numerosas las madres de 40 a 44 años que de 20 a 25 y las de 35 a 39 casi doblan a las de 25 a 29. Y todo sucede en un contexto de bajada general de la natalidad. El grueso de nacimientos que se producen en León son de mujeres de 35 años —207— una edad que se aleja 11 años de la que lideraba la maternidad en 1975, cuando las madres de 24 años dieron a luz a 480 niños y niñas en esta provincia.

En los años 70 también había mujeres de 50 años que daban a luz. Cuatro nacimientos se registraron en 1975. Pero no al primer hijo. El período de fecundidad de la mujer era más amplio y numeroso. Madres por debajo de los 15 años dieron a luz a 11 criaturas en 1975, mientras que en 2017 sólo se registró el caso de un bebé.

Ya no se trata solo del retraso de la maternidad, que España encabeza en Europa y hace que sea cada vez más frecuente tener hijos por encima de los 40 que cerca de los 25. «Cuando en 2025 las mujeres nacidas en 1975 cumplan 50 años se convertirán oficialmente en las más infecundas de todas las generaciones nacidas en nuestro país. No tendrán hijos un 25-30% de ellas». advierte Garrido.

La encuesta de Fecundidad del INE de 2018 estima en alrededor del 50% las mujeres de entre 35 y 44 años que aducen motivos laborales y económicos para tener menos hijos de los que hubieran deseado. En el caso de Castilla y León, las mujeres desean tener una media de 1,84 hijos, algo más —hasta 1,87— entre las mayores de 40 años que entre las menores, que desean tener 1,81 por término medio.

Otros motivos como la precariedad laboral, que no ha dejado de aumentar en los últimos 15 años, y que la franja de edad con empleos no estables se alarga hasta el tramo de los 30-39 años, tanto en hombres como en mujeres, son factores que influyen en la fecundidad.

Tanto la mayor edad, que compromete la fertilidad —hasta los 31 años la eficiencia reproductiva permanece estable y disminuye progresivamente a partir de entonces— como la maternidad en solitario, a la que llegan muchas mujeres «por falta de pareja masculina o compromiso de esta cuando la tienen» ha hecho aumentar la demanda de las técnicas de reproducción asistida.

Dicen que «el útero no envejece» y por ahora «no existe una edad ilegal o contraindicada para tener hijos», aunque en el Centro Ginecológico de León respetan «el consenso (no legislado) de la Comisión Nacional de Reproducción Asistida y las recomendaciones de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF) de limitar a los 50 años la edad de la mujer en la que se puedan realizar Técnicas de Reproducción Asistida (TRA) por ser la edad en la que finaliza la fertilidad natural.

La fecundidad disminuye con la edad y los ovocitos que se producen tienen más riesgo de anomalías cromosómicas, aumenta el porcentaje de abortos y de niños con síndrome de down. «Por tanto no es probable que una mujer pueda tener un hijo sano a los 50 años ni mucho antes», apunta Garrido.

La reproducción asistida ha roto los límites de la edad con dos técnicas. «La vitrificación de ovocitos preserva la fertilidad de las mujeres que desean retrasar su maternidad y la recepción de ovocitos donados por una mujer joven cuando los condicionantes de edad o calidad no permiten la maternidad con los ovocitos propios», explica el ginecólogo. «Pero es cierto que las gestantes añosas presentan una mayor morbimortalidad obstétrica y perinatal» y «a medida que avanza la edad van apareciendo otras enfermedades (cardiopatías, diabetes, hipertensión arterial) que repercuten directamente sobre la gestación y el desarrollo fetal.

Madres del siglo XXI, más cerca de los 50