miércoles. 10.08.2022
                      Imagen que muestra cómo hacer la maniobra de Heimlich. DL
Imagen que muestra cómo hacer la maniobra de Heimlich. DL

Cada año mueren en España más de 2.000 personas por atragantamiento, la tercera causa, dentro de las no naturales, que más fallecimientos provoca. La maniobra de Heimlich es la mejor aliada para actuar ante estas situaciones. El instructor en apoyo vital básico de HM Hospitales en León, Emilio Blanco, afirma que «la persona que ha sufrido un atragantamiento puede identificarse fácilmente ya que presenta dificultad respiratoria, se lleva las manos al cuello y puede adquirir una coloración azulada». La obstrucción de la vía aérea puede ser parcial o total. En el caso de ser parcial se puede escuchar estridor y la víctima tose insistentemente. «Debemos animar a la víctima a seguir tosiendo, ya que lo más probable es que el problema remita sin necesidad de realizar ninguna otra maniobra», aclara Emilio Blanco.

Si la obstrucción es total la persona no podrá hablar, respirar ni toser y perderá rápidamente el conocimiento, por lo que es muy importante actuar con rapidez y realizar la maniobra de Heimlic. «Debemos colocarnos detrás de la víctima rodeándola con los brazos e inclinándola hacia delante. Posteriormente, cerrar el puño y colocarlo entre el ombligo y el extremo inferior del esternón del paciente con el pulgar hacia dentro. Coger el puño con la otra mano y empujar enérgicamente hacia adentro y hacia arriba», añade. Si el problema persiste tras varias veces se debe llamar al 112. En embarazadas o personas obesas la presión se debe aplicar sobre el tercio medio del esternón. A los lactantes se les coloca a horcajadas en el antebrazo del auxiliador sujetándoles la mandíbula, con la cabeza más baja que el tronco y dándoles cinco palmadas entre los omóplatos. En caso de fracaso se le dará la vuelta y se aplicarán cinco compresiones en la zona esternal con el dedo índice y medio. En los niños de hasta unos 5 años hay que colocarse detrás, arrodillados o sentados, y rodearles con los brazos, al igual que a un adulto, localizar el plexo solar (justo encima de la boca del estómago) y comenzar la maniobra. En estos casos es aconsejable no usar el puño cerrado para ejercer la presión en esa zona, sino poner una mano en forma de cuchara y ayudar a la presión con la otra mano encima.

Si la víctima queda inconsciente se debe dejar en el suelo y realizar, si se conoce la técnica, reanimación cardiopulmonar básica hasta que llegue el personal sanitario. Hay que evitar buscar objetos extraños en boca y faringe con el dedo a ciegas.

La maniobra de Heimlich, la mejor aliada ante un atragantamiento
Comentarios