jueves 27/1/22
Sanidad

Los médicos de familia exigen medios para frenar la epidemia de suicidios

Aseguran que son la pieza clave para una detección precoz ya que el 40% de quienes intentan quitarse la vida van a su doctor de cabecera la semana previa
MEDICOS
Consulta de un médico de familia. MARCIANO PÉREZ

Los médicos de familia consideran que son la pieza clave del sistema sanitario para tratar de frenar la epidemia de suicidios que vive España, pero alertan que para poder ejercer este papel precisan de los medios necesarios, sobre todo más tiempo de consulta y formación específica. Son las dos herramientas, aseguran, que les permitirían detectar a tiempo a muchos de los pacientes que meditan quitarse la vida.

La existencia de esta pandemia oculta no se discute. España, tras un traumático confinamiento por la covid y el estallido de una crisis sanitaria, convertida en social por sus graves consecuencias familiares y laborales, batió en 2020 todos los récord conocidos de muertes por suicidios. Los decesos por autolisis fueron la primera causa de muerte no natural y triplicaron a los fallecidos en accidentes de tráfico.

Si ya es suficientemente dramático que 3.941 españoles de todas las edades se quitasen la vida, una media de 11 cada día, aún añade más dolor saber que las autolisis sumaron cifras inimaginables, nunca vistas, entre los más jóvenes. Exactamente 300 chicos y chicas de 15 a 29 años se quitaron la vida el año pasado, con un aumento del 250%. Las réplicas de la pandemia multiplicaron por 2,5 la muertes juveniles voluntarias registradas en España en 2020.

Los médicos de familia españoles consideran que sus consultorios y centros de salud son "el medio ideal" para la detección de los factores de riesgo del suicidio, para poder prevenir y evitar en lo posible este trágico comportamiento. Tampoco se trata de una opinión. Hay al menos tres datos que lo corroboran. El primero es que el 40% de los ciudadanos que intentan suicidarse acuden en la semana previa al médico de familia, incluso el 18% va el mismo día. Son el doble de visitas previas que a los especialistas de salud mental. El segundo es que el 75% de los que terminan por suicidarse han visitado a su médico de cabecera en los doce meses anteriores, cuando solo el 33% ha ido a especialistas. Y el tercero, que quienes terminan por quitarse la vida van tres veces más al médico de familia que cualquier otro paciente.

Son muchas oportunidades de detección precoz si se dispone del tiempo preciso para poder buscar -para escuchar a los pacientes- y si se tiene la formación necesaria para saber dónde buscar, en qué fijarse. Por eso, la Semfyc, la sociedad científica que agrupa a los médicos de familia españoles, ha hecho pública "una llamada de atención" a las autoridades sanitarias para que les proporcionen las herramientas mínimas para poder cumplir con este cometido, para que se use a la atención primaria como el gran detector de ideaciones suicidas. "Los datos indican que atención primaria tiene potencial para ser un extraordinario punto de detección y prevención, pero la realidad es que el mayor problema con que se encuentran los sanitarios tiene que ver con la sobrecarga asistencial y la precariedad, que les impide contar con el tiempo suficiente para llevar a cabo entrevistas clínicas en las que sea posible profundizar en lo que le ocurre al enfermo y detectar los factores de riesgo", denuncia Salvador Tranche, presidente de Semfyc.

Tiempo y formación Pero los médicos avisan. Para reconocer una conducta suicida es importante contar con la formación adecuada, entre otras cosas, explican las doctoras Ana Peral Martín y Rocío García-Gutiérrez Gómez, porque "muchos enfermos no consultan por síntomas psicológicos, aunque presenten una depresión primaria o secundaria". "El 69% de los pacientes con depresión solo comunican síntomas somáticos como fatiga, anorexia o dolor inespecífico. Y el 93% tiene al menos un síntoma doloroso", informan estas especialistas.

Sin embargo, también destacan las ventajas de dar a la atención primaria las armas necesarias para cumplir esta compleja misión. Es posible iniciar la prevención y el tratamiento de la psicopatología subyacente antes de que la vida peligre, en coordinación con atención especializada. "Los médicos de familia pueden tomar decisiones para derivar al paciente a las instituciones adecuadas. Si hay ideación suicida reiterada u organizada se hará derivación del paciente a urgencias o a un centro de salud mental. Pero también podemos informar a los familiares del riesgo suicida y de la necesidad de supervisión, así como de los pasos a seguir en caso de no observar mejoría", detallan las doctoras.

La formación permitirá que los médicos de cabecera estén especialmente atentos, además de a quienes ya lo han intentado antes, o a quienes tienen patologías depresivas, bipolares o esquizofrenias, a quienes viven solos, a los pacientes de más edad, a desempleados de larga duración, o a quienes sufren enfermedades crónicas dolorosas o incapacitantes, todos ellos factores que aumentan el riesgo.

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