domingo 6/12/20
Pedagogía verde

La naturaleza como lienzo tras la infancia confinada

El proyecto de la leonesa Lucía Fincias cuenta ya con más de un centenar de fotografías con las obras que los niños y niñas hacen con materiales que encuentran en el campo. En octubre serán el soporte de una exposición y un ciclo de conferencias sobre pedagogía verde.
Piedras y productos de la naturaleza para que los niños y niñas creen sus propias obras de arte. dl
Piedras y productos de la naturaleza para que los niños y niñas creen sus propias obras de arte. dl

La naturaleza como lienzo. Esa es la propuesta de la leonesa Lucía Fincias, profesional de la pedagogía verde, para que la infancia de la pandemia del coronavirus, confinada durante casi tres meses y con escasas posibilidades de juegos comunitarios, utilice los recursos naturales del campo para la creación de sus propios juegos y pequeñas obras de arte y de ingeniería. ‘Infancia y tierra’ surgió de la necesidad de dar una alternativa de creación e imaginación a los niños y niñas, una iniciativa que cuenta ya con más de un centenar de obras que la artista leonesa expondrá en octubre. El proyecto es sencillo. Las familias salen al campo, los niños y las niñas utilizan palos, hojas, piedras y todo lo que se encuentren en la naturaleza para realizar su propia obra de arte utilizando la naturaleza en el espacio exterior como lienzo, se hace una fotografía y se envía al correo [email protected], acompañado de una frase con el testimonio de la criatura autora de la obra sobre cómo se han sentido al volver a estar en contacto con la naturaleza después del confinamiento. «Mis proyectos siempre están vinculados con la naturaleza», asegura Lucía Fincias, «por eso se me ocurrió que la mejor manera de que los niños y niñas realicen sus propias obras de arte y salgan a la naturaleza tras el confinamiento es animándoles a que experimenten con todos los materiales que encuentren en el campo». Una alternativa que ayudará también a perder el miedo. «Las familias tienen miedo a que sus hijos e hijas toquen cosas por si se contagian con el coronavirus, por eso la naturaleza es una buena opción en estos momentos en los que los más pequeños no pueden jugar en los parques, y así interactúan con el medio».

Lucía Fincia, diseñadora y educadora verde, formada en pedagogía verde con Heike Freire, y en ecodiseño y producción sostenible, realiza talleres y sesiones de acompañamiento a niños y familias en el medio natural. Trabaja a través de tres pilares fundamentales: naturaleza, arte y educación. El tema principal de reflexión de su trabajo, se centra en facilitar procesos y diseñar propuestas artísticas que permitan la vinculación del ser humano con la tierra, para un desarrollo natural, equilibrado, pleno y saludable de las ras del personas, tanto en la infancia como en los adultos. «La infancia necesita más contacto con el medio ambiente para que puedan desarrollar sus mundos imaginativos».

El objetivo
La acción ‘Infancia y Tierra’ es una obra abierta que se enriquece con las obras de los niños y niñas

La idea de Lucía para incluir a los niños y niñas dentro de su proyecto más general de espacios bioespacios, con espacios de experiencias, vinculación y aprendizaje en la naturaleza. «Un espacio para acompañar la forma en que nos relacionamos y vinculamos con la naturaleza, el medioambiente y las demás formas de vida».

La acción ‘Infancia y Tierra’ es una obra abierta que se enriquece y crece con las obras de los niños y niñas. La autora del proyecto espera sumar al menos trescientas fotografías con las creaciones de los menores para sumarlas a la exposición que planteará en octubre. Aunque la mayoría de las iniciativas enviadas hasta ahora son de León, la red crece y llegan trabajos de niños y niñas de Madrid y países como Alemania y Portugal. ««Estoy muy contenta con la aceptación que está teniendo la iniciativa. Mi idea es visibilizar todo este proyecto cuando comience del curso escolar, que todavía no sabemos cómo se va a gestionar por la crisis del coronavirus, y tengo previsto organizar charlas sobre gestión verde con el profesorado».


Otra de las obras presentadas para el proyecto. DL

OBRA Y EXPOSICIÓN

La obra consistirá en un collage gigante con todas las fotos y experiencias creadas sólo con materiales naturales recogidos de forma respetuosa y a través del juego y la creación libre. Un arte efímero que queda visible y documentado a través de la fotografía

«Utilizando el arte de procesos, lo más interesante de la creación no es el resultado final, si no el proceso que les ha llevado a la creación y la vinculación que han tenido con la tierra. Se trata de que la infancia experimente e imagine las infinitas posibilidades que ofrece la propia naturaleza y sus elementos naturales, como medio para vivenciar, sentir, emocionarse y construir su propio mundo», afirma Fincias.

Esta iniciativa está pensada para que la infancia vuelva a redescubrir la naturaleza en tiempos difíciles de aislamiento y distanciamiento físico por el coronavirus, lo que afecta especialmente a la manera de jugar de los más pequeños de la casa, necesitados de juegos al aire libre y siempre bajo la mirada temerosa de los padres y madres que temen que el tacto pueda contagiar a los menores. «En la naturaleza, al aire libre, el riesgo se minimiza y los niños y niñas pueden reencontrarse con el juego al aire libre, crear y explorar su relación con el mundo a través del arte y la imaginación desde una estrecha conexión con la naturaleza». Lucía Fincias destaca el valor de la naturaleza para la creatividad y el arte en la infancia «ya que el arte es una materia que puede dar al niño conciencia y conocimiento instintivo del mundo que le rodea y una base para su desarrollo y aprendizaje».

Con las materias primas que están en el entorno natural, la imaginación y la colaboración de los menores con los adultos que le acompañan o con otros niños y niñas de su edad surgen verdaderas obras de arte o de ingeniería que ayudan al desarrollo intelectual y a la imaginación de los más pequeños, además de inculcarles al amor por la naturaleza.


Lucía Fincias, en su huerto. DL

La naturaleza como lienzo tras la infancia confinada
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