sábado. 04.02.2023
Hacen menos de la mitad del ejercicio indicado, lo que los convertirá en adultos obesos

Los niños de tres años son tan inactivos como los oficinistas

Un estudio desmonta la creencia de que la actividad física es espontánea en la primera infancia
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La obesidad germina en la infancia. Esta máxima, repetidamente esgrimida por los especialistas, siempre se había referido a niños de más de cinco años, pero un nuevo estudio la ha ajustado un poco más. Un adulto obeso empieza a serlo a los tres años, cuando casi aún es un bebé. La conclusión se recoge en un trabajo científico publicado por profesores de la Universidad de Glasgow en la revista Lancet. Los investigadores examina-ron primero a 78 niños de tres años y luego, dos años después, volvieron a hacerles un seguimiento ya con cinco. Las conclusiones fueron con-tundentes: su actividad física era prácticamente la misma en un tramo y otro de edad. Pero aportaron un dato aún más preocupante: los niños de tres y cinco años sólo hacían ejercicio una media de veinte a veinticinco minutos, mucho menos de la mitad que los sesenta minutos que recomiendan los expertos. Para el profesor John Riley, uno de los autores del estudio, estos resultados ofrecen otra lectura no menos inquietante: los niños de tres años de hoy en día son tan inactivos como un oficinista adulto. «Existe la percepción entre los padres, los profesionales de la educación y de la salud de que un niño de muy corta edad desarrolla una actividad física espontánea, pero nosotros demostramos que los niños de preescolar son tan inactivos como los oficinistas», dijo Riley. Para los investigadores, el sedentarismo infantil se presenta como un problema de gran dimensión social para el que es necesario adoptar medidas cuanto antes, y más aún cuando la propia OMS ha calificado a la obesidad como la verdadera epidemia del siglo XXI. «Se necesitan con urgencia intervenciones de salud pública que tienen que incluir estrategias populares que aumenten la actividad física y reduzcan la actividad sedentaria en los primeros años de vida», explicó John Reilly. Los alimentos poco saludables, la falta de ejercicio y la cantidad de horas ante la televisión parecen ser los responsables del alarmante incremento de la obesidad incluso en la más tierna infancia.

Los niños de tres años son tan inactivos como los oficinistas
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