lunes 21.10.2019
GALARDÓN

Nobel de la Paz para el líder que se crió sin cama

Abiy Ahmed, primer ministro etíope, resolvió el conflicto fronterizo de su país con Eritrea. "Es un reconocimiento eterno al ideal de unidad y coexistencia", dijo al conocer la decisión de la academia
El Centro Nobel de la Paz muestra una foto de Ahmed junto a anteriores ganadores. STIAN LYSBERG
El Centro Nobel de la Paz muestra una foto de Ahmed junto a anteriores ganadores. STIAN LYSBERG

Nada más conocer la decisión del Comité del Nobel de la Paz, la Oficina del primer ministro de Etiopía, Abiy Ahmed, consideró que es un «orgullo» y el «reconocimiento eterno» a los ideales de «unidad, cooperación y coexistencia mutua». «Este reconocimiento es un testimonio eterno a los ideales del Medemer (en amárico ‘permanecer juntos’ o ‘sinergia’) de unidad, cooperación y coexistencia mutua que el primer ministro ha permanentemente liderado», expresó en un comunicado.


Ahmed recibe el galardón «por sus esfuerzos por lograr la paz y la cooperación internacional y, en particular, por su decisiva iniciativa de resolver el conflicto fronterizo con la vecina Eritrea», según afirmó ayer el Comité de Noruega del Nobel de la Paz, que premió los esfuerzos de Abiy Ahmed, por la paz y la cooperación internacional y por su iniciativa «decisiva» para resolver el conflicto fronterizo entre su país y Eritrea.

 

El Comité Nobel noruego destacó en su motivación del premio que, desde que asumió el puesto en abril de 2018, Ahmed reanudó las conversaciones con Eritrea, negoció un acuerdo de paz y aceptó las fronteras fijadas por una comisión internacional en 2002.

 

El galardón reconoce además el papel del presidente eritreo, Isaias Afwerki, que «agarró» la mano extendida por Ahmed, y de todos los actores que trabajan «por la paz y la reconciliación» en Etiopía y en las regiones del este y noreste de África.

 

El jurado destaca el papel «clave» jugado por Ahmed en otros procesos en la región, como la normalización de las relaciones diplomáticas entre Eritrea y Yibuti, la disputa entre Kenia y Somalia por los derechos sobre un área marítima y las negociaciones entre gobierno y oposición en Sudán. Ahmed impulsó reformas «importantes» en Etiopía, el segundo país más poblado del continente y la mayor economía del este de África, entre las que el comité menciona el fin del estado de emergencia, la amnistía a miles de presos políticos, la legalización de partidos opositores y el compromiso de celebrar elecciones.

 

El popular líder etíope, de 43 años, de origen humilde que se crió sin cama y dormía en el suelo, ha recibido críticas no obstante por no solucionar algunos problemas de raíz, como la falta de federalismo y las tensiones étnicas, que convierten a Etiopía en el país con más nuevos desplazados del mundo.

Nobel de la Paz para el líder que se crió sin cama