viernes. 27.01.2023

La nueva amenaza del sarampión

La OMS y Unicef alertan de los peligros de la merma de la vigilancia de esta enfermedad durante la pandemia Más de 40 millones de niños están sin vacunar

El sarampión ya es una amenaza. Tanto Unicef como la OMS advierten del riesgo de propagación de un enfermedad erradicada en los países ricos, no en el resto. La tormenta perfecta se ha formado porque con el covid ha disminuido la vigilancia en torno al sarampión así como a su cobertura vacunal. La consecuencia no se ha hecho esperar y a lo largo de este año han surgido grandes brotes que amenazan como un tsunami a todo el planeta.

La pandemia de covid ha dejado en segundo lugar a otras enfermedades y ya se están viendo las consecuencias. Según datos de la OMS, el año pasado unos 40 millones de niños no obtuvieron su dosis de la vacuna contra el sarampión.

Esta situación ha supuesto una importante regresión en la lucha contra en la enfermedad y deja así a millones de niños expuestos a esta enfermedad infecciosa tan contagiosa. Se estima que de los 9 milones de casos que hubo en el mundo el año pasado murieron cerca de 128.000 personas.

La paradoja de la pandemia es que mientras las vacunas contra la covid se desarrollaron en un tiempo récord y se desplegaron a través de la mayor campaña de vacunación de la historia, los programas de inmunización sistemáticos se vieron gravemente alterados, y millones de niños se quedaron sin recibir vacunas que salvan vidas contra enfermedades mortales, entre ellas el sarampión», declara Tedros Adhanom Ghebreyesus, director General de la OMS, que también señala que «es absolutamente crucial volver a poner en marcha los programas de inmunización. Detrás de cada dato estadístico de este informe hay un niño en riesgo de contraer una enfermedad prevenible».

Por su parte, Catherine Russell, directora ejecutiva de Unicef, advierte de que «el sarampión es más que una enfermedad peligrosa y potencialmente mortal. También es un primer indicio de que existen lagunas en nuestra cobertura mundial de la inmunización, lagunas que ponen en grave peligro a los niños vulnerables. Es alentador que en muchas comunidades la gente empiece a sentirse lo suficientemente protegida de la covid como para volver a realizar más actividades sociales. Pero hacerlo en lugares donde los niños no están recibiendo la vacunación sistemática genera las condiciones más propicias para la propagación de una enfermedad como el sarampión».

La OMS advierte de que la situación es «grave», porque este virus es uno de los más contagiosos entre los seres humanos y para crear una inmunidad de grupo se necesita una cobertura de dos dosis de vacunas del 95% o más. No obstante,solamente el 81% de los niños reciben la primera dosis y el 71 la segunda, la tasa más baja desde el año 2008.

El primer signo del sarampión suele ser la fiebre alta, que comienza unos 10 a 12 días después de la exposición al virus y dura entre 4 y 7 días. En la fase inicial, el paciente puede presentar rinorrea, tos, ojos llorosos y rojos, y pequeñas manchas blancas en la cara interna de las mejillas. Al cabo de unos tres días aparece un exantema, generalmente en el rostro y la parte superior del cuello, que va extendiendo, acabando por afectar a las manos y pies.

La nueva amenaza del sarampión
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