lunes. 28.11.2022

Oleada de protestas en China por las restricciones covid

El número de contagios marca un máximo de toda la pandemia y supera los 31.000 diarios y provoca confinamientos

La estrategia ‘covid cero’ que China implementó hace casi tres años con el confinamiento de Wuhan ha salvado cientos de miles de vidas. Pero ha perdido su eficacia con la aparición de la variante ómicron: este jueves se registraron 31.527 contagios, el mayor número desde que estalló la pandemia. Ni los tests que la población tiene que hacer cada 48 horas para llevar una vida normal, ni los confinamientos que se dictan en diferentes niveles administrativos —desde urbanizaciones concretas hasta barrios enteros-, han logrado detener una ola que amenaza con derivar en tsunami. No solo sanitario, también social y político. Porque el descontento ciudadano se multiplica tanto como el virus y ha estallado ya en manifestaciones violentas que preocupan al Gobierno.

Buen ejemplo del impacto que la estrategia ‘covid cero’ está teniendo en los diferentes ámbitos de la vida en China es lo que sucede en la fábrica de la taiwanesa Foxconn, en la ciudad de Zhengzhou, donde el miércoles se registraron 674 infecciones. La detección de un brote en el principal centro manufacturero a nivel global del iPhone provocó hace ya un par de semanas el confinamiento de las instalaciones, que siguieron funcionando con los empleados obligados a permanecer en ellas día y noche. Fue entonces cuando algunos trabajadores decidieron escapar, por temor al virus o al propio encierro, y caminar durante días para llegar a sus hogares esquivando el control que ejerce la aplicación móvil de salud, un código QR que se escanea en todas partes y que, si se torna rojo, impide el acceso a cualquier lugar o servicio público.

El gigante tecnológico ofreció alicientes económicos a sus 200.000 empleados para evitar problemas en una producción que, a pesar de todo, no ha logrado mantener estable y afectará a las existencias de Apple de cara a la campaña de Navidad. No obstante, ahora muchos empleados están en pie de guerra porque aseguran que no reciben los pagos prometidos y que tampoco pueden salir de la fábrica. No en vano, al final las autoridades han decidido confinar durante al menos cinco días a seis millones de habitantes en Zhengzhou, más de la mitad de la población de la capital de la provincia de Henan.

Al grito de ‘¡queremos volver a casa!’, el miércoles se vivieron en las inmediaciones de la planta escenas muy poco habituales en China: cientos de trabajadores de Foxconn se enfrentaron con barras de hierro y piedras a la Policía, que se vio forzada a pedir refuerzos y utilizar material antidisturbios. Hoy la empresa se ha disculpado.

Oleada de protestas en China por las restricciones covid
Comentarios