miércoles 22/9/21

Un paseo estelar por el cielo leonés

La Asociación Leonesa de Astronomía organiza durante el verano una serie de actividades y rutas para disfrutar del cielo nocturno de la provincia. Los eventos astronómicos más destacados de agosto son la lluvia de perseidas y la Luna llena. Para disfrutar la noche se recomiendan las observaciones en zonas rurales y montañosas como Babia.
La Vía Láctea sobre el embalse de Barrios de Luna. RAFAEL MATÍAS

Mirar el cielo nocturno es algo que cautiva al ser humano desde los albores del tiempo. En la provincia de León estos paseos estelares cobran cada vez más relevancia y son más las personas que se interesan por conocer un poco mejor la inmensidad que nos rodea. Las perseídas de agosto son uno de los eventos nocturnos que más cautiva a sus espectadores, pero hay otros eventos cósmicos que también generan mucha expectación si se saben observar. El cuarto creciente de la Luna que se dará el 15 de agosto y culminará el 22 con un satélite lleno es uno de ellos. También podemos encontrar constelaciones y los generosos planetas más grandes del sistema solar, Jupiter y Saturno.

La Asociación Leonesa de Astronomía (ALA) lleva nueve años en la organización de estos paseos por el cielo de la provincia. Son sesenta socios los que colaboran de manera muy diversa. Durante el año, y especialmente en verano, esta asociación organiza salidas por todo León. Entre ellas, uno de los sitios donde mejor se pueden observar los astro paisajes es la zona montañosa de Babia. La ALA recomienda para observar el firmamento las salidas rurales ya que desde los núcleos urbanos la contaminación lumínica empeora la visibilidad.

Ademas de estas salidas a diferentes pueblos, la asociación organiza en la capital visitas al observatorio astronómico del Coto Escolar. Las rutas para observar y conocer el cielo tienen un objetivo didáctico y es apto para todos los públicos.


El observatorio de la asociación leonesa de astronomía. FERNANDO OTERO

José Vicente Gavilanes Cueto, de 60 años, es el presidente de la asociación leonesa astronómica. En las visitas que organiza Gavilanes, este se disfraza de Galileo para enseñar los fundamentos del cielo. En estos paseos los asistentes aprenden a ubicar y conocer las nociones básicas del firmamento, cómo distinguir la Estrella Polar o ubicarse con las constelaciones. Además, los voluntarios explican los mitos que envuelven los nombres de los planetas y las constelaciones.

El paseo estelar agota las inscripciones en cuanto se hacen públicas. Debido al covid, las salidas y los paseos por el cielo han reducido su aforo a la mitad, por eso ALA organiza varios eventos por toda la provincia en numerosos pueblos en los que se lleva un control para cerciorar los protocolos sanitarios.

José Vicente es profesor de Filosofía. Siempre se ha interesado por la historia de la ciencia y de cómo los grandes nombres de la historia han conseguido realizar los descubrimientos que han revolucionado la manera que tenemos de ver el mundo y entender el universo. «El razonamiento en estado puro es lo que más me cautiva», explica Gavilanes. El profesor y amante de la astronomía explica que de muchos de los mitos que vemos en las constelaciones «trascienden en la vida moderna».


Gavilanes, presidente de la asociación en una visita guiada por el observatorio del Coto Escolar. F. OTERO

El espacio siempre ha estado en continua relación con la cultura y con el conocimiento. José Vicente explica datos curiosos que comenta en sus charlas de las visitas, «El origen de los días de la semana viene dado por los planetas». «El Ártico toma su hombre por la constelación de la osa mayor», o «los signos zodiacales van en relación con la banda de las estrellas». «Son muchos los datos curiosos que las estrellas y el espacio encierran», menciona Gavilanes.

La asociación cuenta con una cúpula con dos telescopios. El encargado de manejar estos delicados aparatos es el fotógrafo Rafael Matías Rodríguez. Este usuario de la asociación empezó dedicándose a la fotografía social, pero su vida cambió de rumbo y decidió dedicarse a la fotografía del cielo. Gavilanes comenta: «Es una maravilla mirar como coloca el telescopio con la máxima delicadeza». El aparato es un telescopio eléctrico por el cual se observan de manera instantánea los planetas y cómo se mueven por el espacio. «Cada uno tiene su historia dentro de la asociación», anota Rafael. Y es que estos enamorados del espacio tienen mucha diversidad en el camino que les llevó a alzar la cabeza y mirar al cielo. Pero lo que todos tienen en común es que disfrutan enseñando y aprendiendo cada día un poco más de lo poco que se conoce del espacio.

Un paseo estelar por el cielo leonés