jueves. 07.07.2022

Al pequeño Mustafa le esperan sus articulaciones en Italia

Una fotografía que muestra a un refugiado sirio mutilado junto a su hijo sin articulaciones propicia una campaña de ayuda que culminará con la acogida de la familia
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Hay imágenes que cambian la vida de las personas. Lo saben bien Munzir y Mustafa al-Nazzal, el padre e hijo inmortalizados por el fotógrafo turco Mehmat Aslan en una instantánea que ha dado la vuelta al mundo tras ser premiada en el certamen internacional de fotografía de Siena.

El retrato muestra a estos dos refugiados sirios en un momento de alegría pese a las partes de sus cuerpos que se ha cobrado la guerra en el país árabe.

Al padre le falta la pierna derecha, que tuvieron que amputarle en 2014 por culpa de las heridas sufridas en un bombardeo, mientras que Mustafa, de 5 años, nació sin piernas ni brazos debido a una malformación en el embarazo.

Al parecer estuvo provocada por la inhalación de armas químicas que sufrió la madre durante un ataque de las fuerzas del presidente sirio, Bachar Al Assad.

Al pequeño Mustafa, a sus dos hermanas y a sus padres les va a cambiar la suerte esa conmovedora imagen tomada por Aslan en 2020 en la localidad turca de Reyhanli, cerca de la frontera con Siria, donde han encontrado refugio.

Los organizadores del certamen fotográfico de Siena han conseguido recoger más de 64.000 euros en donativos para sufragar el viaje y la estancia de la familia en Italia, donde el niño y el padre recibirán cuidados médicos y las prótesis necesarias en un hospital especializado de la provincia de Bolonia.

El Ministerio del Interior del Gobierno de Roma, además, se ha comprometido a acelerar los trámites burocráticos para hacer llegar a la familia al-Nazzal a Italia, donde se espera que puedan comenzar una nueva vida y gozar del estatus de refugiado.

"Marcar la diferencia" "Con la campaña que lanzamos hemos demostrado en pocos días que una fotografía puede marcar la diferencia", explica a este diario Luigi Venturini, director artístico del certamen de Siena. "Es una imagen muy potente, que sabíamos que iba a dar la vuelta al mundo y permanecer en la historia, como aquella instantánea de la niña en Vietnam. No te olvidas de ella. Pero pretendíamos que no solo provocara una reflexión en quien la veía, sino que también marcara una diferencia de manera concreta y pudiéramos ayudar a esta familia".

La iniciativa tiene como objetivo último acompañar al pequeño Mustafa y a los suyos durante años, para que puedan ser autosuficientes en su nuevo país y el niño vaya cambiando las prótesis conforme lo exija su crecimiento. Para ello cuentan con la disponibilidad de un prestigioso centro especializado en prótesis situado en Budrio, en la provincia de Bolonia.

Al pequeño Mustafa le esperan sus articulaciones en Italia
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