sábado. 13.08.2022

La disminución del sentido del olfato de una persona a lo largo del tiempo no sólo puede predecir la pérdida de la función cognitiva, sino que también, su rápido declive, puede prever cambios estructurales en regiones del cerebro que son importantes para la enfermedad de Alzheimer y la demencia en general. Esta es la principal conclusión de una investigación liderada por la Universidad de Medicina de Chicago que apunta que un rápido declive del sentido del olfato es un indicador «realmente bueno» de lo que va a acabar ocurriendo estructuralmente en regiones específicas del cerebro, resume Jayant M. Pinto, uno de sus autores.

La memoria desempeña un papel fundamental en la capacidad humana para reconocer olores y la comunidad científica conoce desde hace tiempo la relación entre el sentido del olfato y la demencia. Las placas y ovillos de proteínas que caracterizan el tejido afectado por el alzhéimer suelen aparecer en las zonas olfativas del cerebro y las asociadas a la memoria antes de desarrollarse en otras partes de este órgano. No obstante, aún se desconoce si este daño es el causante de la disminución del sentido del olfato de una persona.

La investigación buscaba identificar alteraciones en el cerebro que correlacionaran la pérdida de olfato y la función cognitiva.

La pérdida de olfato podría predecir la demencia
Comentarios