sábado 26/9/20
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Persianas bajadas y calles vacías en Oencia

La localidad berciana recibía con temor la confirmación de los cinco positivos La vida sigue en el pueblo con resignación
El cartel de uso de mascarilla a la entrada del bar, cerrado. ANA F. BARREDO
El cartel de uso de mascarilla a la entrada del bar, cerrado. ANA F. BARREDO

Oencia era ayer tarde un pueblo casi fantasma. Parecía como esas aldeas vacías de película del Oeste americano, bajo un sol de justicia que achicharraba sus montañas con 38 grados.

Las calles, sin gente, y gran parte de las casas con las persianas bajadas. El teléfono (que a veces no funciona muy bien por mala cobertura) sonaba a primera hora de la mañana en varias viviendas y al otro lado un sanitario del Servicio de Epidemiología de la Junta confirmaba su positivo en Covid-19 a un total de 5 personas de las 222 que se sometieron a las pruebas PCR esta semana, tras dar también positivo en La Coruña un joven de 21 años que pasó unos días en el pueblo con sus padres.

Un vecino, de camino al camión de venta ambulante, con otro en obras, ayer tarde. ANA F. BARREDO

La noticia cayó como un mazazo entre todos, pero a la vez entre los que ayer tarde hablaban se mostraba una mezcla de temor y sentimiento de resignación, con el ánimo encaminado a salvar la situación confinados en casa hasta que el temporal de este virus decaiga y las autoridades sanitarias y administrativas lo den por controlado.

La señora Purificación tiene 94 años, vive en Oencia y, pese a que hace unos días enterraba a uno de sus familiares y decía que poca gente de su familia le quedaba, no perdía el ánimo. Dio negativo en la prueba PCR y los médicos le entregaron una mascarilla que enseñaba al periodista, pero que apenas podía colocar porque tenía dificultades para respirar con sus achaques.

La vida sigue en Oencia, el bar cerró por precaución y ayer era visible el cartel ilustrativo a la entrada, en el que se leía que el uso de la mascarilla era obligatorio. La venta ambulante sigue y siempre hay quien se acerca a comprar por la necesidad imperante de seguir viviendo. También había ayer en Oencia quien echaba mano de la hormigonera para terminar esas obras siempre pendientes en casa.

Centro de Alzhéimer

Y mientras eso sucedía, en Ponferrada cerraban 5 días por precaución el centro de Alzhéimer Bierzo. En sus instalaciones atienden a un vecino de Oencia, que es el abuelo del chico que dio positivo en La Coruña. Pero lo cierto es que el abuelo dio negativo en la prueba PCR, por lo que la directora del centro, Ana Pilar Rodríguez, mostraba su disgusto por el cierre sin positivo alguno.

Persianas bajadas y calles vacías en Oencia