sábado. 03.12.2022

‘El pimiento’ de Miami se enamora del morrón en León

El misterioso visitante de la feria de Fresno de la Vega. Roberto Cavallini, propietario con su mujer del restaurante ‘El Pimiento’ de Miami, en Estados Unidos, viajó más de 7.000 kilómetros para probar ‘in situ’ el famoso pimiento morrón.

«Hace cinco años me hablaron de la feria del pimiento morrón en Fresno de la Vega y me propuse como meta venir a conocerla», relata Roberto Cavallini poco después de aterrizar en Miami, en su viaje de vuelta por Europa, en medio de un huracán.

Este norteamericano nacido en Bérgamo, Italia, se enteró de que en un pueblo de León, a la orilla del Esla, organizan una feria en honor al pimiento vernáculo —reconocido por la IGP Pimiento Morrón de Fresno y Benavente— y quiso vivirla en directo.

Se podría haber enterado por las redes sociales, por donde vuela todo hoy en día, pero la noticia de tan curioso evento, que imaginó como una especie de Tomatina en Murcia, le llegó por el conducto más tradicional. El boca a oreja. Hablando de pimientos porque en Miami, regenta, junto a su esposa como chef, el restaurante El pimiento, nombre con el que lo adquirieron. «Un amigo tiene un restaurante en Fornells, en Menorca y fue quien me habló de esta feria, que conocía por alguien de Madri», explica Cavallini.

Su amigo es Serapio Fernández, originario de Jaraiz de la Vera, en Cáceres, Extremadura, tierra de pimentón. El caso es que de un pimiento a otro llegó al pimiento morrón. Después de cinco años «escuchando hablar de la feria», aprovechó un viaje por Europa —para la feria de embotellado de cerveza y vino en Alemania— y la visita a su madre en Italia, que cumplía 80 años, para cumplir su objetivo.

«Sabía que existía el morrón pero nunca lo había visto en vivo», explica el visitante que sembró el misterio entre los vecinos de Fresno por todo lo que preguntaba, con acento estadounidense-latino, y su entrega en la degustación de la pimentada.

Roberto Cavallini
«El pimiento morrón tiene una carne espectacular y un espesor increíble», afirma el visitante

Su madre le preguntaba, «¿qué vamos a hacer allí?». Y lo que se encontraron fue un espectáculo de colores y sabores de la huerta. Porque este año a la tradicional pimentada (más de 5.000 kilos de pimientos donados por los hortelanos) que organiza y prepara la Asociación Cultural Fraxino se sumó el Festival Gastronómico con cata de vinos y degustación de recetas a base de pimientos morrones y otras delicias de la vega, organizada por Visión, Asociación Internacional de Periodistas y Escritores Latinos de Turismo.

Bajo el lema ‘el pimiento nos une’, chefs con raíces en Fresno de la Vega como Leoncio Marcos y el internacional camarero de famosos, Javier Fernández de Paz, Pilotos, prepararon tapas de milhojas de pimiento, cecina y manzana; ensalada de garbanzos y tomate verde; falso ceviche bacalao con pimiento crujiente; carne mechada de carrillera con tallarín agridulce de pimiento; ensalada especial de pimiento morrón; pimiento caramelizado con queso y hasta un helado de pimiento. Todo ello elaborado con productos donados por los hortelanos locales.

«Me gustó mucho participar, me sorprendió la cantidad de gente que había, los autobuses que llegaron desde varias provincias y la sorpresa que me llevé cuando me presentaron a Javier, a Tomás y a los periodistas de una revista digital de turismo», explica Cavallini.

Este año llegaron autobuses de Zamora, Valladolid, Santander, además la masiva afluencia asturiana a la última feria de septiembre en tierra que además de huerta es destino favorito de veraneantes del Principado.

El restaurador italo-estadounidense quedó fascinado por los saberes que le transmitieron del pimiento morrón. «Se desarrolla en una zona geográfica específica y se distingue por su forma (los cuatro morros) y la carne... Tiene una carne espectacular, un espesor increíble. », puntualizó. Aparte de sus propiedades alimenticias, como fuente de vitamina C, recordó su versatilidad culinaria. «Nos enamoramos del pimiento e hicimos muchos contactos, hasta con la Guardia Civil y el hombre de los churros, que tiene raíces en Venezuela», explicó con gran entusiasmo.

La mermelada de pimientos le fascinó por su «color rojo con un brillo vibrante, de pantone 485», puntualizó. No menos deslumbrados quedaron Cavallini y su madre por el grandioso fogón de la pimentada. Su intención es incorporar nuevas recetas con el pimiento como estrella en el restaurante El Pimiento de Miami, del que lucía una camiseta con la leyenda en castellano ‘aquí se come bien’ y un pimiento. «Hay un par de importadores buenos a los que les voy a pedir», apuntó.

Con su madre encantada por el regalo de cumpleaños y unos botes de pimientos en conserva y mermelada de pimientos, el americano siguió su ruta por España. «En la bodega de Emilio Moro, en la ribera del Duero, comimos con pimientos de Fresno».

«Mira hasta dónde llegó la feria. Tomás», le dijo al alma del festival gastronómico, Tomás Rodríguez Arteaga, hijo del pueblo, periodista de turismo y miembro de Visión, que acude por segundo año a la Feria del Pimiento de Fresno. Con la inesperada visita de Roberto Cavallini, el pimiento morrón pone una pica en América siglos después de que el pimiento llegara a Europa, con el descubrimiento del Nuevo Mundo. O no. Que hay teorías para todo.

‘El pimiento’ de Miami se enamora del morrón en León
Comentarios