jueves 22/10/20
Crisis por el coronavirus

Primaria confina a más de 1.500 personas en una semana en León con los rastreos

El engranaje invisible que frena al Covid-19. Más de 1.500 personas que tuvieron contacto con positivos han sido confinadas en el área de salud de León en una semana. Los rastreos de Atención Primaria frenan al virus y hacen que la presión en el Hospital de León sea leve.
El mapa señala los pueblos con casos activos. FERNANDO OTERO

«La jornada de hoy empezó a las diez de la noche de ayer cuando distribuimos las PCR positivas a los puntos de atención continuada (urgencias) de los centros de salud)». Lo cuenta una de las siete ‘rese’ (responsables de enfermería en seguimiento epidemiológico) de área que desde la sede de la Gerencia de Atención Primaria inician el rastreo de los casos positivos de Covid-19.

Son una pieza más del engranaje invisible para frenar la expansión del virus. Para que haya resultados lo primero que hay que hacer es tomar las muestras de las PCR. Tres profesionales de enfermería, con el apoyo de personal administrativo y conductores de ambulancia, se han especializado en una tarea que ya suma 1.000 pruebas al día en el aparcamiento del campo de fútbol Reino de León. «Han alcanzado tal pericia que las hacen en un minuto», explica Ana Rivero, directora de Enfermería de AP en León.

«La agenda no se cierra. Si llega una urgente hay que hacerla», añade. Las colas que se han producido en las últimas semanas en la explanada de Clarés se engrosan sobre todo con contactos estrechos de personas que han dado positivo. Lo normal es que sean 4-6 personas. Pero hay casos que se disparan y que obligan a buscar los contactos en muchos puntos de la geografía.

Dos actitudes

Hay veraneantes que piden irse a sus casas  a pasar la cuarentena; otros escapan sin el trámite

Desde La Palomera a un pueblo del norte de la provincia y de ahí a Oviedo y Madrid tuvieron que rastraerse los contactos de una joven que se contagió en una fiesta. En Holanda tuvieron que localizar a los contactos de otro positivo que se conoció cuando ya habían salido de León y varias personas de un avión procedente de Canarias fueron rastreadas tras dar positivo una persona cuando se incorporó a su puesto de trabajo que había viajado en el vuelo el día anterior.

El objetivo del rastreo es ‘confinar’ al virus detectando a todos y cada uno los contactos estrechos de un caso positivo, a los que se pone inmediatamente en cuarentena de 10 a 14 días. «Un contacto estrecho es una persona que ha estado sin mascarilla y a menos de un metro de la persona que da positivo», aclara Lidia López, coordinadora de Rese de zona en León.

A los contactos estrechos se les hacen al menos dos PCR. Para la primera «tienen que haber pasado tres o más días desde el contacto para que no tengamos un falso negativo», apunta la directora de Enfermería. La segunda se realiza a los diez días de la cuarentena. «Si la hacemos antes y da un falso negativo, cuando le hagamos la segunda, si da positivo, la cuarentena se va a alargar una semana más», explican.

En una semana, más de 1.500 personas fueron confinadas en el área de salud de León como contactos estrechos. Detectar a las personas asintomáticas y conseguir que se respete la cuarentena son objetivos prioritarios de esta labor de rastreo que se completa por los equipos asistenciales de los centros de salud.

Después de un mes de julio bastante bueno, llegó agosto con las fiestas. «Las fiestas y las reuniones familiares han sido los principales focos de contagio. Incluso personas que se han saltado el confinamiento», apunta el gerente de Atención Primaria de León, José Pedro Fernández.

Cuando llegan los resultados de las PCR al centro de rastreo comienza otro tipo de ‘fiesta’ para las enfermeras que están al frente. De los positivos que llegan cada día un 20% son segundas PCR que no requieren más trámites que avisar a la persona afectada a través del cauce establecido, en un 30% tienen IGG, por lo que se considera que ya han pasado la enfermedad. Pero el 50% restante suponen una carrera de velocidad para confinar cuanto antes a los contactos estrechos.

Una entrevista que reconstruye la vida de la persona positiva en los tres días anteriores es clave para localizar a todas las personas. «No se trata solo de recoger una lista de nombres, hay que repasar lo que se ha hecho para que no se olvide ninguno importante», explican las rastreadoras.

León observó un descenso de casos positivos de Covid-19 la semana pasada respecto a la tendencia al alza de la segunda quincena de agosto, con 215 casos. Lo destacó ayer en rueda de prensa la consejera de Sanidad, Verónica Casado, quien también hizo hincapié en que los hospitales de la Comunidad tienen un «amplio margen» con 324 ingresos y 43 personas en la UCI. La presión asistencial sobre el Hospital de León es mucho más leve: 13 ingresos ayer y ninguna persona en la UCI.

«El hospital refleja la punta del iceberg del trabajo de campo que hacen médicos, enfermería y rastreadores en Atención Primaria», subraya Fernández. Un trabajo que se considera más eficaz en la medida que «el escáner que hagamos sea importante» y que repercute, día a día, «en el grado de libertad que disfrutamos».

La coordinación y colaboración de todos los niveles sanitarios es crucial. Las pruebas llegan a partir de las tres de la tarde al servicio de Microbiología del Hospital de León y al Laboratorio Regional de Sanidad Animal —pronto se incorporará de nuevo la Facultad de Veterinaria— que cuentan con el personal y la tecnología para determinar si una muestra tiene restos de Covid-19 o no.

De los rastreos y su resultado salen los brotes y las medidas a adoptar para frenarlos. Ayer había nueve brotes en León, cinco menos que el día anterior. Las zonas más preocupantes eran la ribera del Órbigo y las demarcaciones de José Aguado y Eras de Renueva.

Ya han empezado a recibir las primeras llamadas de colegios y atienden consultas de servicios de prevención de riesgos laborales de empresas y entidades públicas y también gestionan las solicitudes de personas en cuarentena que, con el fin de sus vacaciones, quieren desplazarse a su lugar de origen. «Existe un conducto oficial que hemos tramitado para unas 50 personas, pero también tenemos a los escapistas, gente que se marcha sin avisar y luego tienen problemas en su lugar de residencia para que les hagan la PCR porque van sin documentación», señala Lidia López.

También notan más reticencias a respetar la cuarentena que al principio. «Es importante guardar la cuarentena, de eso depende que podamos controlar el virus», señala la directora médica de Atención Primaria de León, Sofía Reguero.

El trabajo invisible de Atención Primaria para que no se expanda el virus requiere no sólo de toda la legión de profesionales que trabajan a diario en su engranaje. «No somos los únicos responsables, también la población lo es», recalca el gerente tras incidir en la importancia de mantener la disciplina de las 3M: lavado de manos, mascarilla y un metro y medio de distancia de seguridad. Por nosotros y por los demás.

Primaria confina a más de 1.500 personas en una semana en León con los rastreos