miércoles 20.11.2019

Las "prisas" por aprender a leer adelantan los problemas

El uso de las nuevas tecnologías facilita la dislexia. RAÚL MARTÍNEZ
El uso de las nuevas tecnologías facilita la dislexia. RAÚL MARTÍNEZ

El mal uso de las nuevas tecnologías y las «prisas» para que los niños aprendan cada vez antes a leer y escribir está agravando la dificultad de atención que cursa con la dislexia en muchos pequeños, según los logopedas consultados por Efe en el Día Mundial de este trastorno del aprendizaje.


Los expertos del Colegio Profesional de Logopedas de la Comunidad de Madrid advierten de esta situación que atraviesan las personas con dislexia, un trastorno cuya prevalencia es entre el 5 y el 10 %; es decir, que en una clase de 25 niños al menos uno tiene este trastorno que se relaciona con el rendimiento académico. 
Ana Salvador, miembro del comité de educación del Colegio, ahonda en ello: «las tabletas, los móviles, los dispositivos electrónicos ayudan y suponen un avance cuando se usan bien, pero si se utilizan constantemente pueden provocar, especialmente en niños que sufren este trastorno o el de déficit de atención, mayor impulsividad y también frustración». 
  «Si ya de por sí estos niños tienen papeletas de tener estas dificultades, esto juega en contra y los niños empiezan a notar que son diferentes», comenta esta logopeda, que recuerda los principales inconvenientes en el aprendizaje de las personas con dislexia: dificultades con la lectura, escritura y comprensión lectora. 


  Sus capacidades son normales, pero cuentan con ciertos obstáculos para emplear los vehículos de acceso al aprendizaje —la lectura y la escritura— y los sufren más ahora porque, según Salvador, «se está metiendo ya en primero de Infantil el tema de las letras, cuando en esa etapa escolar hay que trabajar cosas diferentes, como la temporalidad, las formas o el sistema corporal». 


  Según estos expertos, se está yendo muy rápido en estos aprendizajes porque se pretende que los niños salgan ya de tercero de Infantil, cuando se empieza a evaluar, sabiendo leer y escribir, y para los que tienen algún tipo de dislexia u otro tipo de trastorno «esto es tremendo». 
  Entre el 40 % y 55 % del fracaso escolar está protagonizado por alumnos con dificultades de aprendizaje, entre los que está la dislexia, y esto ocasiona en los niños baja autoestima, ansiedad, depresión o problemas de conducta.

Las "prisas" por aprender a leer adelantan los problemas