martes 24/5/22

El psiquiatra se aleja del diván y se integra en todas las especialidades

Una unidad en salud mental de enlace para varios servicios del Hospital de León aborda de manera global patologías que hasta ahora sólo se atendían desde su vertiente física. La unidad atiende al año a 600 nuevos pacientes de servicios como Dermatología, Traumatología, Inmunología, Digestivo y Unidad del Dolor. Ginecología se incorporará en próximas fechas.
                      Antonio Serrano, psiquiatra del Hospital de León, ayer en su despacho. RAMIRO
Antonio Serrano, psiquiatra del Hospital de León, ayer en su despacho. RAMIRO

«La piel y el cerebro van de la mano, los dos órganos se originan en la misma zona embrionaria». El psiquiatra Antonio Serrano es el responsable de la unidad de enlace entre el servicio de Psiquiatría y varias especialidades del Hospital de León. Los médicos conocen desde hace años lo que se denomina ‘error de Descartes’, filosofía por la que el matemático y físico francés separaba la razón de las emociones y los sentimientos. «Ahora sabemos que no es así, que lo que le pasa al cuerpo y a la mente forman parte de un mismo proceso, todo está unido, no hay separación entre cuerpo y mente». Esta constatación filosófica se incorpora a la asistencia sanitaria que poco a poco incorpora procesos globales en los que la salud mental y la física reciben un tratamiento conjunto.

Los psiquiatras y los psicólogos se incorporan a las consultas de todas las especialidades médicas. El Hospital de León atiende una media de 600 nuevos pacientes anuales que no están citados exclusivamente en la consulta de psiquiatría, sino que mantiene una comunicación directa semanal con otros profesionales de la unidad del dolor, traumatología, cirugía de la obesidad, aparato digestivo, inmunología o neumología. En los próximos días se incorporará también ginecología.

La mayoría de los pacientes que llegan a esta unidad de enlace, que además del psiquiatra cuenta con el refuerzo de la psicóloga Esther Turrado, proceden de la unidad del dolor, consulta de la que formaban parte hasta el año 2018. «Ahora somos una unidad independiente. Aunque la mayoría de los pacientes que nos llegan proceden de la unidad del dolor, hay muchos servicios que nos piden ayuda». A la unidad llegan pacientes con patología física y psíquica, aunque el psiquiatra Antonio Serrano insiste en que es un error separar los dos conceptos y tratarlos de manera independiente. «Nos llegan pacientes con patologías muy graves y a veces, por nuestra parte, el mejor tratamiento posible es sentarse con ellos, dedicarles tiempo y que se sientan escuchados. La patología física puede provocar enfermedad mental y al revés. Insisto en que no se pueden separar».

El Hospital de León adapta sus procesos «a la medicina del siglo XXI, que tiene que ser multidisciplinar» y abordar la atención a los pacientes no sólo desde el punto de vista físico, una pauta sanitaria que cambia y se acerca cada vez más a los planteamientos orientales. «Descartes se equivocó, está más acertada la filosofía de Spinoza». ¿Y en qué consiste esa filosofía?. Básicamente en que los acontecimientos en el cuerpo están representados como ideas en la mente. Hay «correspondencias», como las define Antonio Damasio en su libro En busca de Spinoza. Es lo mismo que decir que todo va en una dirección: del cuerpo a la mente y al contrario.

«Ocurre mucho en la consulta de Dermatología, por ejemplo. Muchos de los eccemas que nos salen en la piel están asociados a la ansiedad», explica Antonio Carrasco.

La consulta de enlace de Psiquiatría con el resto de los servicios hospitalarios atiende a tres nuevos pacientes diarios, 600 año, además de hacer seguimiento a otros 1.000 enfermos que necesitan revisiones. «Y servirmos de soporte a otras unidades», aclara Serrano. La unidad recibió un premio en un congreso de Traumatología, una especialidad que, sin este planteamiento global, atiende a pacientes con patologías claramente físicas. «Nos dieron un premio por el trabajo que realizamos para elaborar una ‘radiografía psíquica’ que se ha incorporado a la atención habitual de los pacientes en este servicio. Es necesario analizar a los pacientes de manera global porque si hay que operarlo pero está en un mal estado anímico el tratamiento puede no ser del todo eficaz».

Pero en qué consiste esta ‘radiografía psíquica’ ideada por esta unidad de enlace de psiquiatría. Básicamente un ‘medidor’ a base de preguntas que avalúa si el paciente está triste, tiene ansiedad, si ha tenido otros cuadros anteriormente y los puntos de dolor. «Saber cuáles son los puntos de dolor del paciente nos da mucha información sobre su estado».

El objetivo es ayudar a los pacientes «pero también a apoyar a los médicos para que sepan abordar la parte emocional de los enfermos. El paciente que refiere dolor es porque tiene un dolor real. Las personas que tienen una lesión medular drástica no sienten dolor, es decir, el dolor tiene que ver con el cerebro y no se pueden separar. Lo que no hemos encontrado todavía es la forma de medir ese dolor»

Las valoraciones psiquiatrícas son indispensables en la consulta de cirugía bariática para el tratamiento de la obesidad. «Hacemos cien valoraciones al año a pacientes con obesidad mórbida, que aumenta mucho. Los pacientes se sienten vacíos y recurren al consumo, las bulimias aumentan. La OMS alerta del incremento de población obesa porque se utiliza la comida como premio para obtener satisfacciones inmediatas. El sobrepeso afecta principalmente a familias con un bajo nivel económico porque es más barato comer mal que comer bien, y lo mismo ocurre con el deporte».

Psiquiatría colabora con el servicio de Inmunología para atender a pacientes con enfermedades raras. «Estos pacientes tienen sufrimientos importantes. Van de consulta en consulta y acaban desesperados porque no encuentran un diagnóstico para su enfermedad».

El psiquiatra se aleja del diván y se integra en todas las especialidades
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