jueves 1/10/20

«Se puede generar mucho empleo y relanzar los pueblos»

Víctor García. DL

Bicicleta, flora y fauna. Una combinación que puede triunfar bien enfocada en León, según uno de sus promotores, Víctor García, quien opina que aprovechando el auge que ha cogido el ciclismo durante la pandemia y la necesidad de aire puro se pueden plantear rutas deportivas con contenido botánico. Una de sus preferidas se sitúa en La Robla para ver robles centenarios. Nadie niega que la Cordillera Cantábrica es un vasto paraje dónde cohabitan muchas especies. Por eso, una de las razones más potentes para realizar esa ruta de 15 kilómetros es observar cómo los árboles se funden en un paisaje histórico, natural e industrial. De hecho se ve la localidad, una ermita y el pinar del Rabizo. García reconoce que existe «mucho trabajo por delante» en el tema de señalización y en el de lograr permisos, «porque aunque sea un camino antiguo entrar a acondicionarlo requiere licencias».

También destaca lo interesante que sería dar a conocer en esos paseos en bicicleta que León posee la miel de mejor calidad «la de brezo», que junto con el poleo, el tomillo y otras hierbas sirven de condimento en la gastronomía y «hacen más agradable la ruta».

Cerca de su ruta preferida se encuentra también el Faedo de Ciñera, un lugar mágico donde crece Fagus, un árbol monumental de más de 510 años, un paraje donde el agua, la roca y las hayas forman un lugar de cuento. Entorno a él se narran leyendas de brujas y hadas. Pero es que la provincia posee 46 árboles monumentales, algunos con más de 1.000 años repartidos por todo el territorio. Su elevada edad, su destacable altura y grosor y ciertos elementos de singularidad que los hacen únicos pueden aprovecharse para plantear rutas BTT, a su juicio.

El Bierzo, especialmente en la zona de los Ancares, y la Montaña oriental son las comarcas que presentan un mayor número de árboles monumentales. La mayoría de estos ejemplares se conocen con apodos y sobrenombres de larga tradición y son reconocidos y apreciados por los vecinos de los entornos en los que echaron sus raíces. Algunos incluso sirven como reclamo turístico ya, aunque la mayor parte de estas 46 joyas arquitectónicas de la naturaleza leonesa son grandes robles, también se puede encontrar en la lista algún que otro castaño, olmo, nogal, alcornoque, haya o tejo. Otros son incluso más inusuales como el cedro del Himalaya del patio de El Albéitar, único árbol de la capital leonesa en este catálogo.

Ruta de los robles centenarios en La Robla, señalizada y apta para senderismo y bicicletas. MARCIANO PÉREZ

El más ancho, con un grosor de casi 13 metros de circunferencia, es Cantín de Villasumil. Ubicado en el corazón de la reserva de la biosfera de los Ancares leoneses, se trata de una catedral milenaria de espectaculares raíces y corteza que ostenta el honor de ser el castaño más viejo de España. Víctor García aprecia que las rutas botánicas en bicicleta «pueden generar muchos empleos y llevar a los pueblos a turistas, relanzando también las posibilidades de esas zonas».

«Se puede generar mucho empleo y relanzar los pueblos»