martes. 09.08.2022
El arzobispo de Gales, Rowan Williams, fue elegido ayer arzobispo de Canterbury, en sustitución de George Carey, quien se retirará el próximo mes de octubre, según confirmó ayer la oficina del primer ministro británico, Tony Blair. Williams, quien será líder religioso de setenta millones de anglicanos en todo el mundo, fue elegido por Blair de una pequeña lista de religiosos elaborada por la Iglesia de Inglaterra. El próximo arzobispo de Canterbury, de 52 años, ha sido defensor de la ordenación de mujeres sacerdotisas y de los derechos de los homosexuales, y se espera que exprese, cuando así lo considere oportuno, sus críticas contra el Gobierno en determinadas áreas, según destacaron ayer los comentaristas. Además, Williams, que ha sido arzobispo de Gales desde el año 2000, ha criticado la intervención armada en Afganistán y ha admitido sentirse relativamente decepcionado con el Nuevo Laborismo del primer ministro británico. Nacido en Swansea (Gales), Williams es un teólogo internacional respetado, además es filósofo y poeta y habla siete idiomas. Casado y padre de dos hijos -Rhiannon, de 14 años, y Pip, de seis-, el arzobispo procede de una familia modesta, estudió en el colegio secundario Dynevor, en Gales, y después teología en el prestigioso Christ''s College de la Universidad de Cambridge. Durante sus años en la universidad, el arzobispo dedicó gran parte de su tiempo a la ayuda de personas que vivían en la calle. Su nombre era anticipado ayer por la prensa británica como el próximo arzobispo de Canterbury y ya ha sido centro de la polémica por atacar ayer, desde las páginas de «The Times», la prematura explotación sexual de los niños por parte de la sociedad de consumo. Williams se quejó por la forma en que el consumo se introduce en la vida de los pequeños a través del vínculo de golosinas y juguetes con películas y programas de televisión, y dirigió especialmente las críticas contra Disney Corporation. «El imperio Disney ha desarrollado esto con un grado sin precedente de profesionalismo», dijo. Sus puntos de vista liberales en algunos aspectos fueron ayer centro de la polémica. Frank Knaggs, miembro del grupo evangélico conservador del sínodo de la Iglesia de Inglaterra, admitió ayer a la cadena BBC que «tiene problemas con su agenda radical».

Un religioso defensor de los derechos de los homosexuales, nuevo arzobispo de Canterbury
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