viernes. 27.01.2023
La técnica empleada desde siglos para la pesca del salmón, que supone la pérdida de miles de «plomos» unidos al aparejo ha convertido al fondo de muchos ríos de la cordillera Cantábrica en almacenes de este tóxico metal y sólo en el Sella se calcula que existen más de 500 toneladas de plomo. Para eliminarlo, la asociación Océano Alfa ha puesto en marcha el proyecto «Ríos sin plomo» que promueve su recogida manual, a la que se han apuntado 600 buceadores, así como la utilización de materiales alternativos como zinc, cerámica, cemento o tungsteno.

Ríos sin plomo
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