lunes. 04.07.2022
Religión

Cinco sacerdotes de oro y uno de plata

La merma de vocaciones entre los años 70 y los 90 queda patente en la diferencia de homenajeados ayer en León
                      Sacerdotes homenajeados con motivo de la festividad de San Juan de Ávila. RAMIRO
Sacerdotes homenajeados con motivo de la festividad de San Juan de Ávila. RAMIRO

La Diócesis de León tributó ayer un homenaje a los cinco sacerdotes leoneses que cumplen sus bodas de oro —Ovidio Álvarez Suárez, Antolín Martínez Fuertes, el padre agustino Matías Pérez López, Rafael Rámila Fernández, S. M., y Antonio Valladares Rando— y el único que este año alcanza la plata en el ejercicio del ministerio, ordenado en el año 1997. A la festividad de San Juan de Ávila, patrón del clero, se sumó de manera excepcional por sus bodas de plata diaconales Francisco Viñuela Antolín, primer diácono permanente de la diócesis ordenado en el año 1997.

La diferencia de cinco a uno entre los curas que han cumplido 50 años de su ordenación y los que han alcanzado los 25 años ofrecen una idea de la abismal distancia entre las vocaciones que había en los años 70 del siglo XX y en la década de los 90. Precisamente en 1972, recordó Antonio Valladares, tuvieron que bajar del seminario menor muchos alumnos debido a la masificación del centro.

El obispo de León, Luis Ángel de las Heras, presidió el homenaje con una eucaristía. En la homilía, De las Heras recomendó a los homenajeados que estén «agradecidos por el pasado sin nostalgia, comprometidos con un presente apasionante y mirando al futuro esperanzados, seamos, ante todo, «pastores pastores pastores» que caminan junto al resto el Pueblo de Dios».

El prelado legionense invitó a que «como tales servidores unidos por la fraternidad sacramental, alegrémonos por estos hermanos en sus bodas sacerdotales y por cada ministro ordenado de nuestra diócesis para continuar este servicio precioso que hace crecer la esperanza en nuestros hermanos y sana a quienes lo necesitan y piden». Luis Ángel de las Heras concluyó sus palabras con la mirada puesta en la celebración de la fase diocesana del Sínodo, que terminó el fin de semana con la peregrinación de este pasado sábado a la Basílica de la Virgen del Camino.

Cinco sacerdotes de oro y uno de plata