viernes. 09.12.2022

San Juan de Dios rehabilita a 156 pacientes de ictus del Caule

La ausencia de familiares del proceso por las restricciones de la pandemia «no ha ayudado», afirma el doctor Alcoba
sanjuan
El doctor José Antonio Alcoba, en el Servicio de Rehabilitación de San Juan de Dios. DL

Entre enero y septiembre de este año el Servicio de Rehabilitación de San Juan de Dios ha recibido 156 pacientes derivados del Complejo Asistencial Universitario de León (Caule) que han permanecido en el centro una media de 24,20 días.

La ausencia de familiares del proceso de rehabilitación de las personas que sufren ictus debido a las restricciones de la pandemia «no haya ayudado» a estos pacientes, asegura el doctor José Antonio Alcoba, responsable del servicio de Rehabilitación del Hospital San Juan de Dios.

El papel de la neurorrehabilitación en el ictus es vital, sobre todo al principio, ya que busca minimizar los déficits experimentados por los pacientes que han sufrido este episodio, así como facilitar su reintegración social. «Ya están bajando al gimnasio, lo que implica una atención más completa gracias a la utilización de dispositivos para facilitar la bipedestación y la marcha», asegura en el marco del Día Mundial del Ictus, que se celebró ayer bajo el lema ‘Unos minutos pueden salvar vidas’.

La recuperación de la autonomía tras un accidente cerebrovascular es un proceso activo que requiere de la colaboración y el aprendizaje de la familiam subraya Alcoba. «Es una pieza fundamental tanto para conocer la situación basal del paciente, al objeto de plantearnos unos objetivos, como de cara a su implicación en los cuidados».

Según la Sociedad Española de Neurología (SEN), el ictus, tras el infarto de miocardio, es la segunda causa de mortalidad en España, la primera en el caso de las mujeres, y también representa la primera de invalidez permanente y la segunda de demencia después del alzhéimer. Cada año, 120.000 personas sufren un accidente cerebrovascular en España, 6.000 en Castilla y León y alrededor 700 en León. El 90% de los casos se podrían evitar con medidas preventivas como seguir un estilo de vida saludable, evitar el tabaco o apostar por una alimentación sana. Porque la incidencia de esta enfermedad va en aumento, en paralelo al envejecimiento de la población y a unos hábitos de vida manifiestamente mejorables.

La repentina interrupción del riego sanguíneo en una parte del cerebro puede ser letal al ocasionar una rápida destrucción de las neuronas: dos millones por cada minuto. «El tiempo es oro», subraya el responsable del Servicio de Rehabilitación del Hospital San Juan de Dios de León.

Actualmente, es la entidad neurológica que mayor número de ingresos genera en España (el 70% de los neurológicos) y una de las patologías que lleva aparejada una mayor estancia hospitalaria. El ictus es responsable de entre el tres y seis por ciento del gasto total sanitario.

Un ictus puede estar provocado por una arteria obstruida (isquémico) o por la rotura de un vaso sanguíneo (hemorrágico). «En un 80 por ciento de los casos se produce por la presencia de un tapón o coágulo», explica el doctor Alcoba sin olvidar las señales de alarma que alertan de un posible episodio: debilidad repentina o adormecimiento de la cara, el brazo o la pierna, especialmente de un solo lado del cuerpo; confusión súbita, alteración del habla o del entendimiento; problemas repentinos en la vista en uno o ambos ojos; dificultad repentina para caminar, mareos, pérdida de equilibrio o de la coordinación; y dolor de cabeza muy fuerte sin causa aparente.

San Juan de Dios rehabilita a 156 pacientes de ictus del Caule
Comentarios