miércoles. 10.08.2022
La carta grapada en el Cabildo de Santa Eulalia. CORTESÍA DE S. MACÍAS
La carta grapada en el Cabildo de Santa Eulalia. CORTESÍA DE S. MACÍAS

La carta de Gema Rodríguez Ballester, nieta de Benjamín Rodríguez Cañueto, en la que pide perdón por el crimen que acabó con la vida de Antonio León y Carmen Ballesteros el 24 de abril de 1951 en Santa Eulalia de Cabrera (Encinedo):

"Estas flores blancas son para el hombre y la mujer, cuyos nombres desconozco, vecinos de Santa Eulalia de Cabrera, que en los años 50 fueron torturados y asesinados a manos de mi abuelo Benjamín Rodríguez Cañueto y de su hermano pequeño José Rodríguez Cañueto. Ambos emigraron a Sevilla como una forma de huida, imagino.

A las familias de este hombre y de esta mujer, en nombre de mi familia quiero decirles: 

'LO SIENTO'

SIENTO MUCHO todo lo que sucedió.

SIENTO MUCHO vuestro dolor.

Una pérdida así no se puede reparar, pero con este gesto pretendo, al menos, reconocer la responsabilidad que mi linaje paterno tuvo en estos actos criminales y pedir PERDÓN.

La guerra terminó.

Que la PAZ sea para todos, para los que ya murieron y para los que seguimos vivos.

Que Dios tenga en su Reino a aquellas víctimas que tanto sufrieron sin comprender y a sus perpetradores, haciéndoles reflexionar sobre sus actos y haciéndoles restablecer el equilibrio en el continuar de la vida.

La Guerra terminó.

PAZ para todos.

Si alguien encuentra esta carta y conoce a algún miembro de cada una de estas familias a las que me dirijo, le agradecería que les hiciera llegar  estas palabras.

Gema Rodríguez Ballester, hija de Elías Rodríguez Losada, hijo a su vez, de Benjamín Rodríguez Cañueto y Elena Losada".

 

La carta íntegra de la nieta del torturador: "Siento mucho vuestro dolor"