domingo 22/5/22
                      Saturnino de la Fuente, en febrero de 2020, con dos de sus hijas. JESÚS F. SALVADORES
Saturnino de la Fuente, en febrero de 2020, con dos de sus hijas. JESÚS F. SALVADORES

El último adiós de Saturnino de la Fuente, el leonés que fue reconocido como el hombre más longevo del planeta, ha dado la vuelta al mundo. Desde que el pasado martes, 18 de enero, dio su último suspiro poco después de desayunar, la noticia, adelantada por Diario de León, ha tenido un gran eco en España y al otro lado del Atlántico.

«Murió Saturnino de la Fuente, hombre más viejo del mundo a los 112 años», titulaba el periódico El Tiempo, de Colombia, en su edición digital el 20 de enero. Se apagó como una vela, cuando solo le faltaban 21 días para soplar las 113 velas que cumpliría el próximo 8 de febrero, aunque en su carné de identidad figuraba el 12 de febrero como fecha oficial de su nacimiento.

Digitales de México, Argentina y otros países también reprodujeron la noticia, con el añadido de que el leonés era desde el año pasado el hombre más longevo del mundo reconocido por el Guinness World Records. Saturnino de la Fuente García, que nació en el barrio de Puente Castro, y se ganó la vida como zapatero entró con su adiós en la wikipedia como «el supercentenario español reconocido como el hombre más anciano del mundo».

Entre sus hazañas destaca el haber sobrevivido a la gripe española siendo un niño y aunque dice que tenía cinco años, por el año en que se produjo la epidemia ya debía cumplir 9 o 10 años. Saturnino se casó con Antonina Barrio en 1933, tuvo siete hijas y un hijo que falleció de pequeño y se libró de ir a combatir a la Guerra Civil por su corta estatura, medía tan solo 1,50 metros.

Otro golpe de suerte le hizo esquivar a la muerte cuando un avión se estrelló en la calle La Rúa en 1937, muy cerca de la fábrica de zapatos donde trabajaba y en aquel entonces realizaba botas para los soldados del ejército sublevado. Saturnino contaba que minutos antes del accidente había pasado por el lugar donde se produjo.

«Una vida tranquila y no hacer daño a nadie», confesaba como secreto de su longevidad. A Saturnino le faltaron 21 días para cumplir los 113 años y casi seis años para alcanzar la longevidad de Kane Tanaka, la persona más vieja del mundo, que reside en Japón y celebró el pasado 2 de año su 119 cumpleaños. En España, el hombre más longevo es el leonés Antonio Alvarado Largo, de La Remolina, con 109 años. María Branyas, de 114 años y 324 días es la abuela de España.

El supercentenario Saturnino da la vuelta al mundo
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