sábado 19.10.2019

El Supremo impidió que se borrasen los libros de bautismo

El Supremo impidió que se borrasen los libros de bautismo

c. tapia | león

«Abandonó la Iglesia por acto formal». Así consta en la carta que recibió Juan (nombre ficticio) tras solicita al Obispado de Oviedo la exclusión del registro de personas bautizadas en la fe católica. Juan, y otras personas que cuentan el proceso de apostasía en este reportaje, no quiere aparecer con su nombre real. «No quiero aparecer porque mis padres no lo saben». Sin embargo, su nombre ya no está en el registro como bautizado. Su apostasía en el año 2008 se confirmó poco antes de que el Tribunal Supremo impidiera que se solicite la cancelación de datos de los libros de bautismo y se exija la anotación marginal de las personas que lo hagan.

Para el Supremo, los libros de bautismo son una pura acumulación de datos que comporta una difícil búsqueda, acceso e identificación en cuanto no están ordenados ni alfabéticamente, ni por fecha de nacimiento, sino sólo por las fechas de bautismo. «Pero, como es lógico no impide la apostasía, entendida como la manifestación del rechazo total de la fe cristiana, que puede ejercerse a través del procedimiento establecido por la propia Iglesia (ser mayor de edad, aportar Certificado de Bautismo y cumplimentar un formulario de apostasía personalmente ante un Notario o ante un sacerdote», explica a este periódico el abogado Javier Álvarez Hernando, delegado de Protección de Datos del Colegio de Abogados de León.

«Hay que añadir que no estando conforme con la sentencia del Tribunal Supremo, la Asociación Española de Protección de Datos promovió un recurso de amparo (9929-2008) ante el Tribunal Constitucional, pero fue desestimado mediante Auto 20/2011 por falta de legitimación activa, sin pronunciarse en cuanto al fondo del asunto. Es decir, no estamos ante un fichero estructurado y por tanto, no se aplica la normativa de protección de datos»

El Supremo impidió que se borrasen los libros de bautismo