jueves 6/8/20

«También se puede ofrecer ciencia como ocio al aire libre»

Vicente Gavilanes. DL
Vicente Gavilanes. DL

Los mejores cielos de León se vislumbran sobre La Cabrera, la Valdería, el Teleno, algunos puntos del Páramo, Los Oteros, el sur de León, Sahagún, Almanza, Puente Almuhey, Riaño, Puebla de Lillo, los Argüellos, Luna, Babia, Laciana, Ancares y El Bierzo. El presidente de la Asociación Leonesa de Astronomía, José Vicente Gavilanes, explica que son millones las estrellas que se pueden observar y que se agrupan en 88 constelaciones en esos 21 cielos estratégicos que permiten impulsar el astroturismo gracias a un mar de estrellas, planetas y satélites.

Los cielos leoneses son perfectos para ver fenómenos astronómicos, como este eclipe parcial de luna. RAMIRO

No hace falta ser un gran conocedor de la astronomía para disfrutar del espectáculo, sobre todo, con buenos guías. «De la naturaleza al silencio, también se puede ofrecer ciencia como ocio al aire libre», estima. Una actividad que ve «muy compatible» con la situación actual. Este año mirar por el telescopio de la asociación está más complicado por las medidas de seguridad del Covid-19, pero sí los paseos por el cielo. Su organización ya ha preparado rutas combinadas con la espectacular cueva de Llamazares, cincelada hace 200 millones de años por las gotas de lluvia, que modelaron las entrañas de Los Argüellos como formaciones coralinas. La gruta fosforita es una joya geológica a 1.475 meros de altura, lo que hace «muy propicio» salir de ella, y «tumbarse en la tierra para observar un cielo próximo». Con punteros láser, explicaciones de las formaciones de estrellas y leyendas, la experiencia es «única», reconoce.

El Covid «no ha significado nada en la escala cósmica, una mota de polvo perdida en la inmensidad, así que el cielo que podemos ver no ha cambiado nada y es el mismo que vieron nuestros antepasados hace muchas generaciones», admite.

La escasa contaminación lumínica en la montaña leonesa y en los pueblos del su al estar diseminados convierte a León «es una provincia que puede ser referencia para la astronomía». De hecho, en Babia ya lo saben y lo explotan desde hace varios años con un Parque Estelar, un lugar donde se protegen sus cielos nocturnos, privilegiado para la observación de estrellas y aprender a orientarse por las estrellas como hicieron durante siglos los pastores. La asociación Estás en Babia y la de Astronomía colaboran en esas rutas.

«Comprender las cosas que nos rodean es la mejor manera de comprender las que hay más allá y mirar al cielo es emplear la inteligencia, es la primera ciencia que busca explicaciones racionales de algo que no puedes tocar ni ver. Es la racionalidad puesta en marcha. Si descubrimos el movimiento de los astros somos capaces de descubrir otras energías», señala.

Gavilanes opina que es momento de apostar por el turismo científico, que reportaría a León un filón porque la provincia ya posee la materia prima. «El Covid nos demostró que un virus puede hacer desaparecer a la especie humana, pero en la galaxia ni se nota».

«También se puede ofrecer ciencia como ocio al aire libre»
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