sábado 4/12/21

Entre los pocos premiados que ayer quisieron compartir su alegría en Veguellina de Órbigo se encontraba Noelia, propietaria del Contracultura, el bar situadojunto a la administración de la que salió el primer premio del Niño. Muy emocionada, casi temblando, no podía ni hablar. «Es un décimo compartido, que en mi caso servirá para tapar agujeros y una ayuda para seguir trabajando de otra manera y con otra alegría, la verdad».

«Estamos viendo el sorteo y escuchando que había tocado en otros lugares cuando escuchamos Veguellina», comentaba Ramón, otro de los premiados, que aseguró que ahora que lo tiene clar. «Ahora que estoy jubilado me voy a dedicar a viajar con mi mujer.

‘Tapar agujeros’ y viajar
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