jueves 13/8/20

La terraza peligra si llenas una piscina

El Colegio de Arquitectos alerta de los peligros de instalar una piscina hinchable en una terraza, balcón o azotea, cuyo forjado no esté preparado para ello. Entre los factores de un derrumbe, se encuentran la cantidad de agua, el movimiento de esta en la piscina y el peso de la propia estructura y de las personas. La reforma de estos espacios deberá ser notificada a la Comunidad.
La terraza peligra si llenas una piscina

Con el desconfinamiento y la llegada del calor, la venta de piscinas hinchables se ha disparado en los supermercados y tiendas especializadas. Si bien algunos usuarios ya compraron algunos modelos a primeros de mayo, los comercios continúan vendiendo a un ritmo frenético.

Algunas tiendas online como la plataforma de comercio electrónico Aliexpress, del grupo chino Alibaba, aumentaron un 33% sus ventas de piscinas hinchables en mayo, respecto al año anterior. Por otro lado, el gigante francés Leroy Merlin informa de un aumento del 350 % de la demanda de estos productos frente al año anterior en las mismas fechas.

No obstante, la instalación de estos elementos en zonas no preparadas para este uso como las terrazas puede suponer un riesgo para el edificio y la integridad de las personas.

El Consejo General de los Colegios de Administradores de Fincas de España (Cgcafe), el Consejo Superior de los Colegios de Arquitectos de España (Cscae) y el Consejo General de la Arquitectura Técnica de España (Cgate) alertan del peligro de la instalación de piscinas hinchables en balcones, terrazas o azoteas sin un criterio técnico que lo avale.

Este asunto no debe ser desatendido, puesto que se suele pensar que una pequeña piscina no supone un problema. Sin embargo, si una cubierta se prepara para soportar 200 kilos de peso (el equivalente a una lámina de agua entre 10 y 20 centímetros de altura), una piscina de un metro cuadrado con una altura de 50 centímetros sería el doble que soporta la estructura.

Laureano Matas, secretario general del Cscae, advierte que «sin la necesaria supervisión de un profesional competente, que constate la viabilidad de la instalación, pueden producirse daños en las estructuras de los edificios y, en el peor de los casos, que la seguridad de las personas se vea amenazada». Por ello, Matas insiste en la necesidad de buscar asesoramiento experto para evitar riesgos y, en función del tipo de piscina, reforzar la estructura, siempre que sea posible.

Por ello, los expertos recomiendan a los usuarios ponerse en contacto con un arquitecto técnico o arquitecto para comprobar el peso soportable por la estructura de la terraza de su vivienda, antes de comprar una piscina. De este modo, los compradores sabrán el volumen de agua soportable y la viabilidad de la instalación.

El presidente de la delegación del Colegio Oficial de Arquitectos de León, Álvaro Izquierdo, recuerda que «en el momento que tenga un peso excesivo, se debe consultar a un técnico competente como un arquitecto». Izquierdo matiza que las terrazas se calculan para unos pesos y que cuando estos se superan, «se pueden producir accidentes muy graves como ya ha ocurrido en varias ocasiones».

El presidente del Cgate, Alfredo Sanz Corma, insiste en que «es imprescindible que, antes de instalar una piscina portátil en un forjado, se consulte con un técnico competente, para no comprometer la estabilidad del forjado y, sobre todo, y más importante, la seguridad y salud de las personas».

Esa estructura cuenta con un forjado para sustentar el inmueble y es un elemento común del edificio. Por ello, el deseo de instalar una piscina en la azotea tiene que ser comunicado a la comunidad de propietarios inmediatamente, junto con el informe técnico correspondiente.

Salvador Díez, presidente del Cgcafe, señala que, «además de cumplir con las condiciones técnicas recomendadas, no se puede modificar ningún elemento común de la finca para la instalación de una piscina sin la aprobación de la Junta de Propietarios». De hecho, la autorización debe ser aprobada por unanimidad y siempre que no suponga ningún riesgo para la finca ni para los vecinos. En el caso de ser una piscina portátil en una terraza, no se necesitará el permiso de la Junta, pero si es conveniente comunicarlo la Comunidad de Propietarios tiene que ser notificada.

LEGISLACIÓN

Aunque no existe una legislación específica que prohíba estas prácticas, las azoteas, terrazas y balcones se construyen para un uso concreto y en el caso de querer cambiarlo, se debe solicitar permiso. Posteriormente, se estudiará si este nuevo uso está permitido y las obras pertinentes a realizar para adaptar este espacio.

La normativa a seguir es el Código Técnico, aunque la legislación dictamina que cada metro cuadrado forjado de una vivienda debe poder soportar un peso de 200 kilos —un peso suficiente para muebles y personas. Sin embargo, los arquitectos suelen aplicar márgenes de seguridad adicionales para aportar una mayor firmeza a las construcciones y que aguanten hasta 350 kilos por metro cuadrado.

Este problema no ocurre únicamente en las viviendas en vertical, puesto que la colocación de una piscina portátil junto a un muro de carga puede suponer una grave amenaza. La instalación de estos artículos en una casa terrera o adosado puede provocar el desplazamiento del muro e incluso, el desplome de la estructura del inmueble. En este tipo de casos, la recomendación habitual es la instalación de la piscina en el centro de un jardín o terreno a bastantes metros de una pared de estas características.

Igualmente, existen otros riesgos que pueden influir en un derrumbe como son la cantidad de personas dentro de la piscina, los movimiento del agua o el peso de los usuarios y de la estructura del sistema. Otra cuestión preocupante es el riesgo de las filtraciones, ya que las terrazas y pisos no suelen tener un pavimento preparado para un acumulación de agua superior a la normal. Aunque las terrazas cuentan con una canalización al saneamiento interior del edificio, hay otros espacios preparados para desaguar y para el aporte de agua.

CÓMO INSTALAR UNA PISCINA

Por tanto, para instalar una piscina en una vivienda, se deben seguir algunas recomendaciones básicas. En primer lugar, se debe elegir un terreno adecuado y este espacio tiene que ser preparado antes de instalar la piscina desmontable.

El terreno seleccionado debe ser firme y resistente, por lo que se deben evitar lugares como balcones, terrazas o terrenos muy blandos. Y en el caso de escoger estas localizaciones, se tendrá que acudir a un experto, pedir los permisos necesarios y adaptar su estructura.

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