jueves 1/10/20

«La Transición no fue perfecta, pero tampoco una estafa»

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‘A finales de enero’, de Javier Padilla, es la primera obra que trata con continuidad y en profundidad la figura de Dolores González Ruiz, su verdadera protagonista, y de los dos amores y tragedias de su vida, Enrique Ruano y Francisco Javier Sauquillo. Si la muerte de Ruano apartó a Lola del activismo en la universidad, la muerte de Sauquillo, su marido, la «mantuvo en una especie de sombra», señala el autor. «Es una vida marcada por la desgacia, menos esplendorosa de lo que podía haber sido», explica. En el libro se mencionan los casos de Cristina Almeida y Manuela Carmena como contrapunto. «Nunca quiso ser protagonista de nada. Cada vez que tuvo un momento de celebridad el motivo fue una pésima noticia», señala en el epílogo. Lola vivía con el peso de ser una víctima, pero sin querer ser identificada permanentemente como la víctima de Atocha. Sin embargo, siempre reivindicó la memoria de la matanza de Atocha : «Somos víctimas de la Transición (...) Por eso es importante que se hable de nuestra historia y de la de Enrique. Es parte de la memoria histórica de este país». Una memoria que aunque no está tan lejana como la Guerra Civil es menos conocida, sobre todo por las generaciones más jóvenes. Esta fue otras de las motivaciones de Javier Padilla para escribir el libro. «He aprendido a matizar mucho sobre lo que fue la Transición. No fue perfecta, pero tampoco una estafa», declara.

«La Transición no fue perfecta, pero tampoco una estafa»