jueves. 09.02.2023
Memoria histórica

Vacaciones en Astorga. Verano 1936

Doña Pilar Yturriaga prepara su salida de Madrid con sus cuatro hijos. Pilar (Pilín) era la hija mayor (25 años), Guillermo (Mito) el segundo (21 años), Mª del Carmen (Maca) la tercera (19 años), Jose Mª (Chema) el pequeño (17 años).

Pilar Yturriaga con sus cuatro hijos en el jardín de la casa de Astorga. FONDO M. UNZETA GULLÓN

Siempre salen de la capital a su Astorga natal por San Pedro y San Pablo, es decir, hacia el 29 de junio, para las vacaciones de verano, era una tradición. Pero este año es muy diferente. El ambiente general del país está tan revuelto y en Madrid se respira tanta violencia que la familia no sabe qué hacer, no sabe qué será mejor si no moverse de Madrid o viajar hasta su querida y pequeña ciudad leonesa.

A doña Pilar le gusta pasear con sus hijas por la Castellana a la hora socialmente convenida para saludar a familiares y amigos que, como ella, acuden a la cita del paseo para propiciar los encuentros y ponerse al día de los asuntos concernientes a su círculo. Su vida en la ciudad está basada en un lento y placentero discurrir, metódico y ordenado, muy acorde con su riguroso carácter, sus estrictas convicciones y su dignidad, pero los acontecimientos de los últimos meses en la ciudad han alterado no sólo su modo de vida sino también su espíritu. El desbarajuste no va con su temperamento y últimamente en Madrid no se vive más que caos y desorden a su alrededor. Ya no está su jovial marido para que la tranquilice —hace cinco años que se quedó viuda y, aunque sus hijos son ya mayores, ella siente el peso de la responsabilidad y una importante falta de protección a su aturdimiento.

Pilín paseando por Madrid con una amiga. FONDO M. UNZETA

A pesar de su aspecto bondadoso y sociable, doña Pilar es una mujer severa. Es hija única de una familia de largo y rancio abolengo de provincias, por lo que se concentra en ella una acumulación de considerables propiedades en la comarca leonesa de donde proceden las dos ramas de sus notables antepasados, y en donde ella es una personalidad por sí misma y por Su marido, Don Manuel Gullón y García Prieto quien ha sido durante muchos años diputado en Cortes por esta demarcación, y se le considera un gran benefactor de la comarca, sobrino del Marqués de Alhucemas el político astorgano D. Manuel García Prieto, Presidente del Consejo de Ministro en cuatro ocasiones.

La familia se enfrenta al dilema de si moverse de la capital o no. La hija mayor, Pilín, como hija mayor, tiene bastante predicamento y está de acuerdo con el resto de la familia y amigos en que lo mejor es no moverse de Madrid por ser un sitio grande. Consideran una temeridad salir de la capital. Piensan que en los sitios pequeños se conoce más a la gente y eso es un inconveniente en estas circunstancias convulsas, pues lo mejor es pasar desapercibido.

Verano de 1935 en La Coruña. FONDO M. UNZETA

Llega el 13 de julio con la espantosa y aterradora noticia del asesinato del diputado Calvo Sotelo y la gigantesca impresión de terror acelera la decisión de la familia de salir de la ciudad.

Deciden dejar la capital cuánto antes. Piensan que las paredes de piedra, de más de un metro de profundidad, de su amplia y fresca casona astorgana, no dejaran pasar sofocaciones ni opresiones; unas paredes que ampararan a la familia y la protegerán de los sinsabores del mundo exterior. Y piensan que quizás todavía puedan disfrutar de esa alegría despreocupada de todos los veranos con los baños en el río, las excursiones en bicicleta, montar a caballo, los bailes en el Casino y en la sala de baile de su casa…, en fin, con la añorada explosión de divertimentos y afectos que cada año saborean con placer. Les esperan una gran familia, tíos, primos, parientes, amigos… También acostumbran a pasar unos días del verano en La Coruña para disfrutar de la playa y del aire marino que siempre viene bien para tonificar el cuerpo y el espíritu.

A Pilín le gusta la fotografía, ya tiene dos máquinas una Alfa y una Kodak, y disfruta retratando con ellas todos los acontecimientos del verano y a todos los familiares y amigos. A Maca le gusta montar a caballo. A Guillermo le encanta jugar al tenis, un juego que empieza a ponerse de moda, y lo hace con frecuencia en el molino de don Pompeyo, donde acababan de estrenar una cancha al estilo inglés. Al pequeño, Chema, le gustan las meriendas en el campo y las fiestas.

Por fin se ponen en marcha, los tres hermanos mayores con su madre. El pequeño de los cuatro hermanos, Chema, no se ha sumado al viaje familiar porque tiene previsto perfeccionar su alemán, y el mismo día que la familia sale de Madrid para Astorga el sale para Alemania. Llegan a Astorga el día 15 de julio, tan sólo dos días antes del inicio de la guerra. Los acontecimientos que sucederán de inmediato rompen de cuajo las vacaciones prometedoras. Sus expectativas de verano amable y divertido se quedan colgando de la historia del pasado. No se imaginan hasta qué punto van a ser unas muy largas y muy trágicas vacaciones.

El 19 de julio, apenas ha dado tiempo a la familia de instalarse y ver a sus seres queridos cuando se hace efectivo el golpe de Estado y es proclamada la guerra civil.

El día 20 los militares del cuartel de Astorga se suman al levantamiento y asaltan el Ayuntamiento. Son hechos prisioneros el Alcalde, Carro Verdejo, y el Delegado del Gobierno, Cortés, junto con los ocho hombres que estaban en el Consistorio.

Pilín en bicicleta. FONDO M. UNZETA

El 21 de julio el Comandante Militar, Elías Gallego Muro, saca un bando en el que ordena y manda que a partir de ese momento queda declarado el estado de guerra en esta plaza. El día 23 el Pensamiento Astorgano, periódico local, señala que las distinguidas señoritas de esta localidad han abierto una suscripción para obsequiar a la fuerza cívico militar del movimiento nacional.

El día 24 la Comandancia Militar elige nuevo Alcalde. D. José Fonseca.

El 1 de agosto el Pensamiento Astorgano publica: «En el domicilio de la distinguida señora astorgana Doña Pilar Yturriaga, viuda del inolvidable diputado a Cortes por este partido señor Gullón y García Prieto, se ha establecido, bajo auspicios de tan ilustre dama, un taller de costura al que concurren numerosas señoritas con objeto de confeccionar ropa interior y monos con destino a las fuerzas patrióticas movilizadas».

De pie, tercera por la izquierda Pilín, primero su hermano Guillermo y quinto su hermano Chema. FONDO M. UNZIETA

Y la casona familiar se convertirá a partir de ese momento en un trasiego de ropa y mercancías que se recogen, se almacenan, se clasifican y se distribuyen para los soldados de los frentes. Una actividad frenética, reflejada en listas, de encargos y necesidades. Doña Pilar es muy rigurosa y todo lo registra. Listas interminables que apunta y tacha. Las hijas, Pilín y Maca, se preparan para ser enfermeras con clases intensivas y, en sus ratos libres, ayudan a su madre en este gran berenjenal que se monta en su casa, Guillermo ofrece sus servicios en el frente de transmisiones y Chema, cuando vuelve de Alemania, a pesar de su juventud, se va al frente.

Vacaciones en Astorga. Verano 1936
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