domingo 16.02.2020

Vacas locas, modelo de estudio de enfermedades neurodegenerativas

En 1996 se detectó en el ser humano una nueva enfermedad, una variante de la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, que se relacionó con la epidemia de EEB (Encefalopatía Espongiforme Bovina) en el ganado vacuno.

Juan José Badiola se convirtió en un experto de referencia cuando la crisis de las vacas locas puso a prueba los mecanismos de la salud pública para afrontar un fenómeno emergente: el salto de enfermedades de una especie, en este caso el ganado bovino, a la humana.

El estudio de los priones sigue siendo el tema de las investigaciones que desarrolla este científico leonés con orígenes en Valdelugueros. Y el tema tiene recorrido más allá de la EEB. «Las encefalopatías espongiformes transmisibles son un modelo para tratar de resolver enfermedades neurodegenerativas puesto que cursan con el depósito de una sustancia anormal en ciertas zonas del cerebro, como ocurre con el alzhéimer o el párkinson», explica. Esto puede tener implicaciones terapéuticas en un futuro próximo.

Juan José Badiola y Rosa Bolea, adscritos al Centro de del Centro de Encefalopatías y Enfermedades Transmisibles Emergentes de la Universidad de Zaragoza, publicaron recientemente en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences of the United States of America (PNAS) un nuevo hallazgo gracias a una investigación financiada por la Comisión Europea.

La enfermedad de las vacas locas está producida por un scrapie atípico, causado por mutaciones espontáneas en las proteínas del animal y que, a diferencia del clásico, aparecen de forma espontánea en ovejas y cabras, de forma aislada sin que se transmitan entre ellas en el rebaño.

Este descubrimiento supone, como ha destacado Badiola, un «avance en el conocimiento de las enfermedades priónicas», sin embargo todavía se desconoce cuál es la causa qué influye en la mutación del gen que desarrolla la enfermedad.

Vacas locas, modelo de estudio de enfermedades neurodegenerativas
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