domingo. 27.11.2022
Diana Morant, ministra de Ciencia e Innovación

«La vacuna Hipra puede estar ya distribuyéndose en verano»

                      La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant. MARISCAL
La ministra de Ciencia e Innovación, Diana Morant. MARISCAL

Diana Morant (1980) dio el salto a la política tras años ejerciendo como ingeniera. En 2011 pasó a formar parte del PSOE de la Comunidad Valenciana. En 2015, tras estar como concejala de la oposición, fue nombrada alcaldesa de su ciudad natal, Gandía (Valencia), hasta julio de 2021, cuando asumió la cartera de Ciencia e Innovación.

—Entre 2011 y 2016 se perdieron más de 5.000 puestos de investigadores, muchos obligados a emigrar por la crisis. ¿Cómo va a resolver esto la Ley de Ciencia?

—La crisis del 2008 se afrontó con austeridad y recortes que condenaron a toda una generación de investigadores al tapón generacional aquí o a marcharse. Pretendemos arreglar ese sistema fallido y dotarles de mayores oportunidades con un presupuesto histórico en Ciencia e Innovación que prácticamente dobla el de 2020. Significa más oportunidades, mejores equipamientos en los centros de investigación, más becas, más contratos, contratos indefinidos para que con ellos nuestros científicos y científicas puedan ir a firmar una hipoteca. Significa estabilización en el sistema público de Ciencia y trabajar con las empresas, para que generen mayores oportunidades.

—¿Cómo ha influido la pandemia en ese incremento presupuestario?

—Ha puesto sobre la mesa la ciencia y su valor. La gran salida han sido las vacunas, pero muchos otros resultados científicos nos han ayudado a protegernos. Las mascarillas, el uso del gel hidroalcohólico, la ventilación... Incluso la crisis volcánica en La Palma. Gracias a la ciencia básica, que estudia los volcanes cuando están dormidos, fuimos capaces de detectar que venía una erupción, los posibles escenarios y hemos tomado medidas para proteger a la población. Por eso es crucial un compromiso de financiación creciente que nos acerque al objetivo europeo de llegar a un 3% del PIB en 2030 con el 1,5% de la privada.

—¿Cómo se sustituirán los contratos por obra de los investigadores a los nuevos indefinidos que se crean con la ley?

—Muy fácil. Ahora se trabaja con dos fórmulas. Está el personal estructural de los centros, y la grandísima mayoría de las personas que trabajan por proyectos y que estaban condenadas a que cada cuatro años se terminase su contrato. Ahora lo que hacemos con el nuevo contrato es pasar de esa temporalidad a un contrato indefinido para actividades científico-técnicas, de manera que tienen la seguridad de que pueden trabajar con estabilidad. Mientras, dentro de su grupo de investigación van participando en publicaciones, adquiriendo experiencia y estos méritos luego los utilizan para acreditarse e ir ascendiendo hasta la estabilización o el trabajo en una empresa privada.

—En la norma hay medidas para atraer talento femenino. ¿Serán suficientes para paliar la falta de mujeres en el sector?

—Las niñas tienen talento y tenemos que estimular esas vocaciones, ayudarlas a que sí se vean en estas carreras. Y es que, en el momento en que ya deciden ser investigadoras, hay un 50% de hombres y mujeres, mejor que la media europea. Pero conforme avanza la carrera, va bajando. Solo el 20% de los de las publicaciones científicas están lideradas por mujeres. En cuanto a profesoras titulares, catedráticas o rectoras, estamos en inferioridad numérica. Lo pretendemos combatir siendo muy contundentes y obligando a todos los centros de investigación a tener planes de igualdad, protocolos contra el acoso sexual y con medidas correctoras que den a las mujeres una representatividad en los órganos de decisión. Además hay algo muy importante, y es que todavía hay mucha parte de los resultados científicos que no tienen en cuenta las diferencias fisiológicas entre hombres y mujeres. Y en ese sentido vamos a trabajar para que la ciencia no sea ‘tuerta’.

—¿Qué se sabe de la vacuna de Hipra contra la Covid?

—La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) calcula que en verano podrían estar ya distribuyéndola. Porque vacuna producida ya hay, ellos tienen una altísima capacidad de producción porque son líderes en vacunas veterinarias. Dicen que en el momento en que tuvieran la autorización, podrían empezar a distribuirla.

—Una veintena de ONG piden al Gobierno que impulse a través de sus inversiones que los desarrolladores de estas vacunas liberen las patentes para que puedan producirse en otros países. ¿Lo van a hacer?

—La manera en que estamos haciendo que los países menos desarrollados no tengan problema de acceso es la donación. La UE ha donado más vacunas de las que ha inoculado, y en nuestro país hemos distribuido ya más de 50 millones de dosis y ya hay aprobados otros 20 millones dentro del programa Covax. No se han liberalizado las patentes de las vacunas que ya existen. Entendemos que Hipra, que es una empresa privada, si no se toma una decisión global para el resto, para esta tampoco. No cesamos en que la vacuna llegue a todo el mundo, y de momento el mecanismo con el que seguimos trabajando son las donaciones.

«La vacuna Hipra puede estar ya distribuyéndose en verano»
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