martes 14.07.2020

El Vaticano acoge su primer campamento para niños

Hasta 100 hijos de empleados de la Curia romana podrán jugar y visitar este verano los exclusivos jardines y museos del Estado más pequeño del mundo
Las estancias de la Ciudad del Vaticano albergarán las actividades del campamento. EFE
Las estancias de la Ciudad del Vaticano albergarán las actividades del campamento. EFE

Los 0'44 kilómetros cuadrados de la Ciudad del Vaticano, el Estado soberano más pequeño del
mundo, van a convertirse el próximo mes de julio en el campo de juegos de los hasta 100 niños que participarán en el primer campamento de verano organizado por la Santa Sede. Los chavales, de entre 5 y 14 años, podrán pasear por los exclusivos Jardines Vaticanos, bañarse en la piscina y jugar al tenis, al fútbol o al baloncesto en las instalaciones deportivas de la Curia romana, disfrutar de los Museos Vaticanos en visitas guiadas y comer y hacer manualidades en el Aula Pablo VI, el edificio donde el Papa habitualmente celebraba las audiencias generales de los miércoles. Desde que se desató la pandemia lo hace en la biblioteca del Palacio Aspostólico.

Promovido por el Gobernatorado de la Ciudad del Vaticano y organizado por los salesianos y por una asociación especializada en actividades de tiempo libre para niños, esta iniciativa va dirigida a los hijos de los empleados de la Santa Sede y del Gobernatorado, unos 5.000 en total, de los que una mayor parte son laicos, principalmente en este segundo organismo.

El campamento cuesta 60 euros por semana, rebajados a 50 en caso de que se inscriban varios hermanos, y se desarrollará de lunes a viernes desde las 7.30 hasta las 18 horas, aunque el viernes acabará a las 14 horas.

Las actividades tendrán lugar bajo el lema 'Felicidad y Bienaventuranzas' y, según los organizadores, seguirán un recorrido educativo pedagógico para hablar de la importancia de la verdadera felicidad como objetivo y estilo de vida de la persona a cualquier edad. Este proyecto nace para responder a las necesidades "de los padres y madres que trabajan aquí", explicó en los medios oficiales del Vaticano el sacerdote salesiano Franco Fontana, capellán de la Gendarmería y de los Museos Vaticanos y uno de los organizadores de esta nueva iniciativa.

"Después de meses en los que las familias se han visto obligadas a estar en casa, los padres tendrán la exigencia de dejar a sus hijos con personas de confianza que sepan volverles a dar esperanza, entusiasmo y educarlas con seguridad", comentó Fontana.

Debido a la pandemia del coronavirus, las escuelas llevan cerradas en Italia desde principios de marzo y no volverán a abrir hasta el mes de septiembre, aunque todavía no está claro en qué condiciones comenzará el próximo curso.

El campamento de verano vaticano se desarrollará respetando la distancia entre personas y el resto de medidas destinadas a evitar los contagios de Covid-19. "Garantizamos la seguridad de los chicos y del personal", explicaron los organizadores.

"El objetivo principal es que los muchachos redescubran la belleza de estar juntos, de jugar en grupo también a un metro de distancia, de compartir pasiones, emociones y sonrisas. Será una experiencia en la que todos participarán y en la que los más pequeños aprenderán de los mayores", contó Pasquale Acunzo, de la asociación de tiempo libre 'Tutti in una festa', que organiza las actividades junto a los salesianos.

El obispo español Fernando Vérgez, secretario del Gobernatorado del Vaticano, consideró que el campamento supone un ejemplo de la ayuda que la Iglesia católica ofrece a las familias al "cuidar a los chicos y hacerles encontrar al Señor en un momento favorable". En una carta enviada a los empleados vaticanos, Vérgez sostuvo que "el horario de verano es un tiempo de descanso y tiempo libre para cambiar el ritmo después de los esfuerzos de la escuela y el trabajo, pero sobre todo después de la emergencia que ha afectado al mundo entero".

Además de los Jardines y de los Museos Vaticanos, que contarán con muchos menos visitantes de lo habitual debido a la pandemia, los niños que participen en el campamento de verano tendrán acceso a otras zonas habitualmente cerradas a los visitantes, como el área del helipuerto, donde se organizarán actividades deportivas en una suerte de olimpiada.

El Vaticano acoge su primer campamento para niños