sábado 11.07.2020

La voz como seña de identidad

Su vida se mide en ‘takes’.. Beatriz y Verónica Llaneza son dos hermanas gemelas que siguiendo su instinto y poniendo pasión en su hobbie infantil han conseguido ser actrices reconocidas por su voz. Tras estudiar en la Escuela de Doblaje de Madrid llevan tres años dedicadas al mundo profesional..
La voz como seña de identidad

La vida de Beatriz y Verónica Llaneza dio un cambio radical el día que sus padres, trabajadores en la agricultura, les confirmaron que iban a ir a una escuela de doblaje. Era el sueño de su vida.

Desde los 13 años y a escondidas grababan escenas de series cuyos diálogos se sabían de memoria. Pronto fue un secreto a voces. Sus padres descubrieron los videos y tras preguntarles si era realmente su pasión las animaron a seguir formándose.

Sin embrago, todo lo que conlleva un esfuerzo económico hay que meditarlo bien. Por eso y tras los consejos de actrices y actores de prestigiosas escuelas en Madrid y Barcelona decidieron finalizar la educación obligatoria y luego hacer el bachillerato en el instituto de su pueblo natal, Veguellina de Órbigo.

«Durante el último curso del instituto iba por los pasillos como un zombie, no me motivaba ninguna asignatura porque no me conducía a ser actriz de doblaje. Siempre tenía que decir que quería ser guía turístico por mi buen conocimiento de idiomas « cuenta Verónica LLaneza.

Este sueño frustrado no se convirtió en una realidad inmediata. Pasaron años ahorrando dinero para poder irse a Madrid o Barcelona a estudiar con los mejores profesores pero «siempre se nos iba el dinero en cualquier otra cosa, el carnet de conducir o el aparato de dientes» comenta Beatriz Llaneza.

Aunque siempre les han dicho que parecen más mayores, ese vínculo especial que todos los nacidos como gemelos tienen en su caso se extendió hasta el punto de que tras acudir con 16 años a una jornada dirigida por la reconocida actriz de doblaje Valle Acebrón las dos hermanas salieron fascinadas y convencidas de que tenían que hacer de su sueño una realidad.

Pero pasarían 5 años hasta que sus padres les hicieron la propuesta que las encaminaría a la prestigiosa Escuela de Doblaje de Madrid, donde de la mano del director Lorenzo Beteta, la actriz Amparo Bravo y el actor Salvador Aldeguer aprendieron todo lo necesario para ser unas grandes profesionales.

La entrada a esta academia estuvo marcada por el envío que sus padres realizaron de alguna de sus múltiples grabaciones de voz caseras. Tras pasar por una etapa de frustración inicial durante el primer mes, los avances en su aprendizaje dieron sus frutos.

«Nuestro curso era un intensivo que tenía una duración de cinco meses, se decidió así porque por motivos de distancia y económicos la estancia para las dos era muy cara» argumentan las hermanas. Durante el tiempo que estuvieron allí, cuentan que «tuvimos tiempo de perfeccionar todos nuestros vicios, doblar personajes que se salían de nuestra zona de confort y aprender de los mejores profesionales del medio».

Tras salir de la escuela de doblaje donde perfeccionaron su técnica, mediante contactos con los principales directores de doblaje empezaron a trabajar.

En un desarrollo paralelo, su página de Youtube iba cobrando protagonismo a la hora de poder tener en la nube sus trabajos y así darse a conocer. El primer vídeo, del que hace ocho años fue una versión de campanilla, el dibujo animado de Disney. Más tarde, las colaboraciones con otros artistas del doblaje han hecho que su

A partir de ahí, su carrera ha ido in crescendo con personajes como en el caso de Verónica Llaneza que incluyen a Lyanna Mormont en Juego de Tronos, Georgie Díaz de Entre Hermanos o a la princesa Kimia en la película de Pokémon. «Es alucinante, porque ella subió un video doblando a Daenerys de Juego de Tronos y poco después la llamaron para hacer de otra actriz de la serie» cuenta Beatriz de su hermana.

Han cumplido su sueño de doblar a actrices de series que veían en la televisión como afirma Beatriz que ha puesto voz a Harley Díaz, una de las protagonistas de Entre Hermanos de DisneyChannel, a Helen de la serie Misfits y al personaje Valerie Brown en Riverdale y en la película de Disney Los Descendientes 2 da vida a la voz de Dizzy Tremaine.

Admiten que, para empezar a hacer películas tienes que pasar por las series para coger rodaje y que los directores conozcan el talento. En su caso, también los videojuegos han sido un punto de diversión durante su infancia que en la actualidad tienen la suerte de doblar. «Aunque solo llevamos tres años dedicándonos al doblaje como actriz profesional siento que llevo haciendo esto toda la vida» afirma Verónica.

Su vida está dirigida por los ‘takes’, la unidad de medida de doblaje que abarca 45 segundos y aunque sus planes de futuro sean variados, todos tienen que ver con la actuación y el doblaje. Confirma Verónica que «me gustaría recibir clases de teatro para mejorar la interpretación y luego aplicarlo a escenas de doblaje».

La voz como seña de identidad