domingo 27/9/20
Una historia de superación

«Vuelvo a competir tras 5 años gracias a un trasplante»

Julio Quintero, exentrenador del Club Natación León, vuelve a competir el sábado en la piscina de La Palomera después de un trasplante de riñón. Tras cinco años, se prepara para nadar en los campeonatos de trasplantados de España y Europa para concienciar sobre la donación.
Julio Quintero nada desde los 10 años y con el trasplante de riñón ha podido retomar la competición. DL
Julio Quintero nada desde los 10 años y con el trasplante de riñón ha podido retomar la competición. DL

Julio Quintero practica natación desde los 10 años, competía y durante años fue entrenador del Club Natación León. En 2014 tuvo que dejar la competición, a causa de la enfermedad renal.

El deterioro de sus riñones le obligó a entrar en el programa de diálisis, la terapia sustitutiva para limpiar de toxinas del organismo. «Algún día nadé durante la diálisis, pero estaba muy cansado y además tenía peligro de infecciones», explica.

Tras cumplir los trámites burocráticos entró en lista de espera para un trasplante en el Huca (Hospital Universitario Central de Asturias). En noviembre de 2017 llegó su oportunidad. Era la cuarta vez que le avisaban para un posible trasplante. Las tres anteriores «no me tocó». «Llegas, te sacan sangre y eligen al candidato más compatible», explica.

En el caso de Julio el tamaño del riñón es importante. Mide 1,90 y no valía cualquiera. Al fin llegó su día. «Es como volver a nacer. Me desperté como nuevo, con una alegría increíble. Llevas tanto tiempo esperando...», comenta. Su padre había intentado ser donante en vivo, pero los resultados de la compatibilidad no fueron positivos así que tuvo que esperar a que le llegara el turno de un donante fallecido.

"Agradezco a las familias, al sistema sanitario y a mi mujer que me pinchó durante dos años"

Volvió a la piscina con asiduidad, dos días por semana, y después de dos años se estrenará de nuevo en la competición en un Campeonato de Castilla y León Máster, para mayores de 20 años.

En estos dos años ha tomado contacto con la Asociación Deporte y Trasplante y también se prepara para participar en los campeonatos nacionales de esta modalidad, el próximo mes de abril en Pontevedra y los europeos, que se celebran en agosto en Dublín.

«Es un sueño hecho realidad. Es muy emocionante», afirma. Confiesa que está bastante nervioso por la vuelta a la competición. «Tengo que tener cuidado, pues estar trasplantado supone una dosis de medicación muy importante», añade.

Por un lado quiere mostrar que las personas trasplantadas pueden hacer deporte, incluso competir, pero sobre desea poner el foco de atención sobre la importancia de las donaciones de órganos. «Quiero que se haga notar la importancia de los trasplantes y dar mi agradecimiento a las familias, que son las que deciden», en momentos tan críticos como la pérdida de un ser querido.

Además de concienciar a la sociedad, también desea «enviar un mensaje de esperanza a las personas enfermas y a sus familiares». «Para los enfermos también es importante ver que alguien que ha pasado por lo mismo que ellos lo ha superado», apostilla.

Julio Quintero es bracista y competirá en los juegos de trasplantados de Pontevedra y Dublín

Julio Quintero aplaude al sistema sanitario español que, a través de la ONT, permite que los trasplantes sean posibles y España sea líder mundial en trasplantes. En su caso, mostró la fortaleza que tiene al permitirle la dialización tanto en Asturias, donde reside, como en León cuando venía a pasar los fines de semana o las vacaciones.

«Tenemos diecisiete sistemas sanitarios, pero en este tema tengo que decir que dan todas las facilidades. Si yo fuera a veranear a Murcia tenía la posibilidad de dializarme allí», apostilla.

Ya se había acostumbrado a los pinchazos diarios para someterse a la diálisis para limpiar el organismo, pero despertarse con un riñón que funciona, le cambió la vida. A él y a toda su familia. La primera, su esposa, Beatriz San Millán. «Tenía en casa la máquina de diálisis y acabó pinchándome mi mujer», explica.

Entró en un programa piloto en Asturias que le permitía hacer la diálisis en casa con el apoyo familiar. Ha sido un tiempo de nubes y claros. Al año de empezar a dializarse, nació su hijo. «Le he cuidado yo. No nos hemos aburrido. Pude ocuparme de él porque mi mujer trabaja, siempre con ayuda de la familia. Si fuera ahora, con tres años que tiene, sería imposible», comenta.

Cuando su hijo cumplió seis meses empezó a llevarle a la piscina, así que cuando se encontraba con fuerzas también se lanzaba a nadar. Julio Quintero es bracista y durante varios años fue entrenador del Club Natación León, así que el sábado cuando vuelva a bautizarse en la competición en la piscina de La Palomera se encontrará con muchas caras conocidas y mucha gente que se alegrará de su logro.

El trasplante le ha permitido volver a nadar y también volver a comer de todo. Las personas en diálisis tienen que someterse a una dieta muy restrictiva. Ni siquiera pueden beber el agua que deseen. Y sufren de los huesos porque el riñón produce una hormona que ayuda a asimilar la vitamina D.

A Dublín en agosto

Después del trasplante tuvo que someterse a otra operación. Por eso ha tardado dos años más en retomar los campeonatos. La vuelta a la competición y su entrenamiento para ir a los campeonatos de Pontevedra (España) y Dublín (Europa) es un nuevo aliciente. «En Dublín viví diez años así que es como volver a casa», apostilla.

Un total de 37 personas donaron sus órganos el año pasado en León. Se consiguieron 67 riñones para otros tantos trasplantes. España es el país con mayor tasa de donación de todo el mundo. Las donaciones se realizan siempre de forma altruista y todo el proceso es cubierto, desde el punto de vista económico, por el Sistema Nacional de Salud. «Estas bases de funcionamiento nos proporcionan el privilegio de tener mayores posibilidades de obtener un trasplante en caso de necesitarlo», subraya la ONT.

El modelo español de funcionamiento de los trasplantes es considerado mundialmente un ejemplo a imitar, que de hecho se está implantando en gran parte del mundo. En 2019 se cumplieron 28 años consecutivos de liderazgo español en la donación de órganos al alcanzar en 2019 los 48,9 donantes por millón de población (p.m.p.), con un total de 2.301 donantes, lo que ha permitido realizar 5.449 trasplantes s de órganos, con máximos históricos en trasplante renal y pulmonar.

Esta cifra eleva la tasa de trasplantes a 116 p.m.p. «Este gran resultado ha sido posible gracias a la solidaridad de nuestra sociedad, cuya generosidad se hace patente año tras año y al enorme esfuerzo de la red de coordinación y trasplantes de España», señala el Ministerio de Sanidad.

A pesar de las bondades de este sistema un 10% de las personas fallecen mientras esperan un trasplante. Una veintena de leoneses fueron trasplantados a lo largo del año pasado y otras tantas están en lista de espera. Hay que seguir donando.

«Vuelvo a competir tras 5 años gracias a un trasplante»