martes. 28.06.2022
Obituario

Muere Miguel Báez 'El Litri', uno de los últimos toreros de la gran generación

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El diestro Miguel Báez 'El Litri'. MIGUEL VÁZQUEZ

El torero Miguel Báez conocido como 'El Litri' ha muerto este miércoles a los 91 años en Madrid, según ha adelantado el portal 'Toreteate' y ha confirmado el alcalde de Huelva, Gabriel Cruz, en su cuenta de Twitter. Con él se va uno de los últimos toreros de una gran generación, en la que entra Curro Romero. Conocido coloquialmente como 'El Litri' fue una gran figura del mundo de la tauromaquia en los años 50. En el año 1947 debutó como novillero en Valverde del Camino, Huelva, y un año después tomó la alternativa en Valencia, de la mano de Joaquín Rodríguez 'Cagancho', confirmándose en Las Ventas ese mismo año.

'El Litri' se encontraba en un delicado estado de salud ya que no pudo acudir a la boda de su hijo, Miguel Baéz, el pasado fin de semana por este motivo. El alcalde onubense ha dicho sentirse consternado por su fallecimiento y lo ha calificado como un "hijo adoptivo de la ciudad de Huelva y figura del toreo". "Con su pérdida los onubenses nos sentimos huérfanos de un gran hombre que paseó el nombre de Huelva por todo el mundo con gran orgullo", ha añadido en un mensaje en la red social.

También desde la cuenta oficial de la plaza de toros de Huelva 'La Merced', han lamentado su muerte destacándolo como un "figura histórica del toreo de nuestra tierra y uno de los grandes de la Tauromaquia". El legendario diestro onubense Miguel Báez Espuny, heredero en tercer paso del apodo familiar de Litri, fue uno de los toreros más populares de la España de los 50, cuando con un valor arrojado y desnudo siguió los pasos de Manolete para exagerarlos y derivarlos por la vía del "tremendismo".

Aunque circunstancialmente nacido en la localidad valenciana de Gandía, hace ya 91 años, pertenecía a la tercera generación de una célebre dinastía de toreros onubenses, fundada por su abuelo, al que llamaron El Mequi, y continuada por su padre y su hermano mayor, los primeros de los cuatro Litri de la saga.

Durante su infancia vivió el largo luto familiar por la muerte de su hermano Manolo, al que no conoció y que fue una de las mayores promesas del toreo de los años 20, antes de morir a consecuencia de la gangrena provocada en la cornada que un toro de Guadalest le infirió en Málaga en 1926 y en presencia de los Reyes de España.

Su padre, el viejo Litri, acabó contrayendo matrimonio con la novia valenciana del hijo caído, fruto del que nació en 1930 este otro Litri que se hizo torero con la intención de vengar al trágico destino familiar.

Vistió su primer traje de luces apenas diez días antes de que "Islero" acabara en Linares con la vida de Manolete, el gran ídolo popular del momento y que era la más directa y obsesiva referencia de aquel novillero que pronto se dio a conocer en toda España gracias a su gran arrojo y una enervante manera de arrimarse a los toros.

Manuel Flores "Camará", el mismo apoderado que lanzó al Monstruo de Córdoba, pronto puso la vista en este otro Litri para formar junto al madrileño Julio Aparicio una pareja de noveles que durante dos temporadas dio la vuelta a España, hasta el punto de que en 1949 sumaron 114 paseíllos y, por su influencia, al año siguiente se dieron más novilladas que corridas de toros, en un caso único en la historia.

Al finalizar dicha campaña del 50, el 12 de octubre, el gitano Cagancho dio la alternativa a ambos en la plaza de Valencia, en una corrida en la que sus nombres se anunciaron en aspa y para la que sorteó el orden en que se celebraron las ceremonias, con Aparicio finalmente en el primer lugar.

Después de alcanzar una inmensa popularidad en aquellos años de la autarquía franquista, la pareja separó un tanto sus caminos, en tanto que Litri salió a hombros tres tardes consecutivas en Las Ventas desde el día en que confirmó su doctorado, ya en 1951.

El torero de Huelva decidió descansar dos temporadas, las que van del 53 al 55, para volver a retirarse de nuevo en el 58 y rodar la famosa película "El Litri y su sombra", de Rafael Gil, que, dada la fama de su protagonista, alcanzó un importante éxito de taquilla.

Ya volvió a vestirse de luces a mediados de los 60, con triunfos incluidos en Sevilla y Madrid, así como en los 80, para inaugurar la nueva plaza de Huelva, pero su última actuación en público data de septiembre del 87, cuando reapareció exclusivamente para darle la alternativa a su hijo del mismo nombre y apodo en el anfiteatro romano de la ciudad francesa de Nimes.

En su retirada ejerció como ganadero de bravo, al frente del histórico hierro de Concha y Sierra, que intentó recuperar, y disfrutó desde su reconocida bonhomía de largas jornadas de amistad con los viejos compañeros de andanzas, reunidos siempre al calor de su casa y de sus grandes dotes como cocinero.

Con una larga trayectoria de idas y venidas, Litri fue uno de los toreros más admirados por unas masas necesitadas de emociones en los ños de la gris y larga posguerra, en los que su impavidez y sus espectaculares cites de largo con la muleta escondida en la espalda -los llamados "litrazos"- ponían en pie a unos tendidos en los que él intentó acallar el llanto por su admirado Manolete.

Muere Miguel Báez 'El Litri', uno de los últimos toreros de la gran generación
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