domingo. 25.09.2022

En sesión celebrada el 30 de julio de 1954, la Excma. Diputación Provincial de León acordó la concesión de la primera y excepcional Medalla de oro y brillantes de la Provincia a la Virgen del Camino. Lo hizo posible una moción de su presidente, a la sazón, Ramón Cañas del Río, fechada el 9 de julio del citado año. En el mismo texto de la propuesta se detallaban las características fundamentales de la mencionada medalla, que son éstas: «Escudo de León. Bajo corona imperial y centrando el campo en el anverso el león rampante igualmente coronado. En la bordura diez estrellas de diamante, simbolizando los diez partidos judiciales y también los diez santuarios marianos más famosos de la provincia, uno por cada Partido. En latín un texto superior que diga: ‘León. cabeza imperial de España’. En el reverso los nombres de los diez santuarios y la dedicatoria: La ierra de León a su patrona. año mariano. 1954». Costeada exclusivamente por la Institución Provincial, le fue impuesta a la Sagrada Imagen el 5 de octubre siguiente, festividad de san Froilán, patrono de diócesis legionense, «en nombre de la Provincia y de todos los leoneses».

Aquel 5 de octubre de 1954, poco antes de las cuatro de la tarde, hora fijada para el comienzo del acto, la Virgen fue trasladada desde el interior del templo, a través de la puerta Norte del mismo, hasta el altar levantado en la explanada contigua, de acuerdo con el ritual dictado por el Sr. Rector del Santuario. Con una asistencia estimada en más de cuarenta mil personas, para entonces, el Presidente de la Diputación, acompañado por el Secretario de la Institución, que dio fe de los actos, portaba en un escabel de damasco rojo la Medalla de oro y brillantes de la Provincia. El Excmo. y Rvdmo. Sr. Arzobispo de Burgos bendijo la joya. Luego, el Presidente hizo el ofrecimiento, como he dicho, en nombre de la provincia de León y de todos los leoneses. Después, subió hasta el trono de la Virgen, imponiendo a la sagrada imagen la Medalla. Seguidamente, comenzó la Misa de Pontifical, oficiada por el obispo de León, Mons. Luis Almarcha Hernández. Finalizado el oficio litúrgico se organizó la procesión de retorno de la Virgen del Camino al Santuario, que, como el lector ha colegido, era el anterior al actual.

Asistieron al acto, además de las autoridades locales y provinciales y de los presidentes de las Diputaciones de las provincias que integraron el antiguo Reino de León, el señalado Arzobispo de Burgos y el Arzobispo de Valladolid; los obispos de Oviedo, Astorga, Palencia y Cuenca; los Cabildos de las catedrales de León y de Astorga y el de la Real Colegiata Basílica de San Isidoro. El Excmo. Sr. Subsecretario de Justicia por delegación del Sr. Ministro, ostentó la representación del Gobierno. Encarnaron la representación militar el Excmo. Sr. General Gobernador Militar de Valladolid en nombre del Capitán General de la VII Región Militar; el General Jefe de la Región Aérea Atlántica; el General Gobernador Militar de León; el General de la IV Zona de la Guardia Civil; el Coronel Jefe del Sector Aéreo de León y otros mandos de los Cuerpos de la Guarnición. Lugares destacados ocuparon también las Corporaciones Provincial y Municipal de León así como los alcaldes de los municipios de la provincia.

En 1961, 1965 y 1980, la Virgen del Camino bajó a León. El primer año, con motivo de la inauguración del nuevo santuario; el segundo, «para impetrar el beneficio de la lluvia», y el tercero, por conmemorarse el cincuentenario de la coronación canónica de la Patrona de la Región Leonesa, efemérides que este año alcanza su nonagésimo aniversario. En todas estas ocasiones, el recorrido por la ciudad de León, comprendido entre la iglesia de San Marcos y la S. I. Catedral, lo mismo en el trayecto de venida como en el trayecto de regreso, la Augusta Señora lo hizo sobre el trono proyectado y realizado por el imaginero Víctor de los Ríos Campos. Estrenado en 1946, con destino a la efigie titular de la cofradía del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de nuestra ciudad, figuró, inclusive, en la procesión de «Los Pasos», hasta la mañana del Viernes Santo de 1999. En la procesión que nos incumbe, relativa al referido año 1954, el citado trono de Víctor de los Ríos sirvió también de altar móvil a la Virgen del Camino.

En aquella manifestación de piedad popular, según la referencia de que hacemos uso, un piquete de la Guardia Civil a caballo abría el cortejo; seguían cruces procesionales y ciriales de las parroquias del Camino, cuyos pendones no formaron parte de la procesión, permaneciendo en la «parte frontera de los estrados del campo»; niños de los colegios en filas de a ocho; cofradías y asociaciones piadosas; Ayuntamientos del Voto, (Villaturiel y Valdefresno), de Valverde de la Virgen «y demás que por tradición o por privilegio acompañan a la Virgen»; «partidos judiciales por este orden: Riaño, La Vecilla, Murias de Paredes, Villafranca del Bierzo, Sahagún, Valencia de Don Juan, La Bañeza, Ponferrada, Astorga y León, con sus alcaldes y grupos representativos, pero sin guiones»; representantes de las Casas y Centros Regionales; excelentísimos Cabildos y párrocos; imagen de Nuestra Señora del Camino escoltada por la Policía Municipal de León, con uniforme de gala, «flanqueando a este grupo los guiones de los partidos judiciales»; Junta de Archicofradía de Nuestra Señora del Camino; clero oficiante; presidencia y autoridades eclesiásticas, civiles y militares; Excmo. Ayuntamiento de León en «forma de ciudad»; Diputación Provincial, Banda de Música y Pueblo.

A las 10 de la noche, en su sede oficial del Palacio de los Guzmanes, la Excma. Diputación Provincial ofreció una cena de gala a las autoridades y representaciones. Durante el transcurso de la misma, actuaron los coros ‘González Pastrana’, dirigidos por el maestro Vieito. De este modo, se puso colofón a tan memorable jornada.

Aquel 5 de octubre de 1954
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