domingo. 14.08.2022

Señores ciudadanos de San Andrés del Rabanedo. Creo que es el momento de valorar, reflexionar y obrar en consecuencia, ante lo que está pasando en el municipio, carente de rumbo, dejado y abandonado por un Ayuntamiento, del PSOE, que a la postre ostenta, para bien y para mal, la máxima responsabilidad del mismo.

Si hacemos un breve balance de lo sucedido en los últimos veinte años, bajo un prisma guiado con suma exquisitez y objetividad, debemos concluir que existen tres etapas perfectamente diferenciadas.

Por un lado, en los primeros años de la década de los dos mil y hasta el año 2011, bajo las alcaldías sucesivas de Miguel Martínez y María Eugenia Gancedo, siempre gozando de mayorías absolutas, se alentó a un gasto desmesurado y descontrolado, a veces incluso siendo animado por otras administraciones del mismo signo (Plan E), que generó una deuda inasumible que llego a rondar los 80 millones de euros, poniendo en riesgo la propia existencia del Ayuntamiento. Es decir cuatro veces más que el presupuesto ordinario real, que oscilaba en 21 millones de Euros.

Durante esta época, todos ustedes recordaran los impagos a proveedores, la desaparición de empresas por falta de pago del ayuntamiento y, en definitiva, un estrangulamiento de todas las operaciones financieras.

Contratos desorbitados que nadie entendía y que siempre generaron polémicas y más polémicas. En definitiva una ¡gestión desenfrenada carente del mas mínimo control!

Una segunda etapa realmente corta (Desde el 2011 al 2015), siendo alcalde Goyo Chamorro, donde con todas las precariedades económicas, el Partido Popular, en el gobierno, con la mayor minoría posible y las dificultades por todos conocidas, introdujo un Plan de Ajuste inicial, que permitió la aprobación de los créditos ICO, consiguiendo transformar la deuda comercial en deuda financiera y salvando de la quiebra a multitud de empresas.

En esos cuatro años, y ya casi al final del mandato, se consiguió equilibrar el desfase entre ingresos y gastos que en el año 2011, estaba en 10 millones de euros. Es decir, se gastaban 10 millones más de lo que se ingresaban. No obstante, y a pesar de la precariedad económica, sin subidas de tasas, impuestos o precios públicos, se consiguió enderezar el rumbo económico, sin descuidar otras facetas como las inversiones que San Andrés merecía, muchas veces con la exigencia de implicación de otras administraciones.

Ahí está Arau (finalizado y hoy abandonado a su suerte, con disculpas peregrinas que sólo generan desazón y desconfianza), y todas las infraestructuras del integración ferroviaria, que actualmente se están ejecutando con problemas, y ahora nuevamente por la nula implicación de Camino Cabañas. Entre el 2011 y el 2015, cuándo gobernó el PP, se aprobaron las rotondas de Doña Urraca, encaminada la rotonda de la N-120, pendiente únicamente de licitación, y la rotonda de los Guindos, hoy desaparecida de los planes y proyectos, con la conformidad de nuestro ayuntamiento.

Por cierto, no nos olvidemos tampoco que fue en este periodo cuando se iniciaron y tramitaron los planes ARU de Pinilla, de los que hoy la alcaldesa saca pecho. Es verdad que se quedaron cosas en el tintero, y que seguro se pudieron hacer mejor, pero creo que el balance de actuación en el corto periodo transcurrido, considero que es francamente positivo.

Por último, una tercera etapa entre los años 2015 hasta hoy, nuevamente bajo mandato del Partido Socialista, con María Eugenia Gancedo y Camino Cabañas, donde se siguieron cumpliendo las disposiciones de los planes de ajuste aprobados en el periodo de mandato del partido popular, llegando a conseguir, siempre bajo el cristal de la Sra. alcaldesa , un remanente de Tesorería positivo (es decir ahorro) de 13 millones de euros, pero paradójicamente manteniendo al municipio en la mayor paralización jamás conocida, y ello, en todos los órdenes competenciales del Ayuntamiento, a saber: Arau paralizado y abandonado desde hace ¡siete años!, las infraestructuras en ejecución son las aprobadas en la legislatura del Partido Popular pero, eso sí, con al menos siete años de retraso, abandono de zonas verdes, (parques, Carbosillo, zonas de juegos, zonas de recreo como en la Sal, abandono de las pedanías…), y claro, a pesar de ello, con la disciplina férrea e insalvable para todos los residentes en cualquiera de las cuatro pedanías, de pagar unos impuestos altos y unas tasas y precios públicos desproporcionadas.

Es decir, uno no puede por menos que llegar a la siguiente conclusión.

En los mandatos del Partido Socialista en el municipio, o bien se genera una deuda de casi ochenta millones de euros, con un desfase anual entre ingresos y gastos, de 10 millones de euros, o por el contrario se ahorran 13 millones de euros, siguiendo los planes de ajuste aprobados por el PP, y que tanto criticaron a la sazón, dejando abandonado al municipio, permaneciendo impasibles ante la suciedad, desprestigio, descontrol y provocando que sea el momento más triste y de mayor deterioro de la historia. En definitiva no es que ¡gestionen mal, que también, es que no hay gestión!

¡Es necesario que alguien venga y ponga el punto de inflexión en esta «ausencia de gestión»!

Ausencia de gestión en San Andres del Rabanedo
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