martes. 31.01.2023
LA HEMEROTECA es criminal para los políticos cuando la memoria de los ciudadanos flaquea. La nueva conflagración entre las distintas fuerzas bercianas a propósito de la llegada del AVE a la comarca pone a casi todos con tres cuartos de cuerpo sobre el precipicio del absurdo. Sólo conozco a dos o tres políticos que se salvan de la incongruencia en sus declaraciones a propósito de las condiciones del tren de alta velocidad: están retirados, los han retirado, o están mudos. El resto de los protagonistas del debate no merecen siquiera la censura de los administrados. Como mucho una sonrisa de sarcástico desprecio. Después de seis años, la realidad es que el proyecto del trazado entre León y Ponferrada es lo único que no ha variado. Los que se han movido hasta el histrionismo son los políticos. Fundamentalmente los del Partido Popular y los del Partido Socialista. Escuchamos a los populares reclamar con fervor un trazado de doble vía, con idéntica pasión eso sí con la que originalmente lo hacían los socialistas. Y éstos justifican ahora la necesidad de que la línea compatibilice el transporte de mercancías con el de pasajeros casi con tanta carga de razón como la que exhibían los adeptos del PP a los planteamientos de Álvarez Cascos. Si no fuera porque la voz de Ángel Escuredo es mucho más ronca, al escuchar los argumentos vigentes de Charo Velasco podría pensar que el ex-dirigente del PP trabaja actualmente como ventrílocuo. Y ocurre otro tanto cuando el popular Darío Martínez lamenta que el AVE no vaya a circular a más de 200 kilómetros hora. Destila la misma vehemencia con la que hace un lustro confortaba al respecto Eduardo Fernández al pueblo berciano. Se nos ofrece estos días la críptica y camaleónica paradoja de que hay gente del PSOE en el Bierzo absolutamente arrimada a las tesis de Cascos, y de portavoces del PP convertidos en trasuntos de Jesús Esteban Rodríguez, quien entonces acaudilló desde el Consejo Comarcal del Bierzo la movilización político-social, eso sí, para conseguir que el Ejecutivo Aznar tuviese en cuenta el ramal de Ponferrada. Su sucesor en el cargo, en cambio, por proseguir con los dislates, no encuentra ahora motivos suficientes para reunir al Consejo Económico y Social (CES) comarcano. Un organismo para el que Ricardo González Saavedra prometió independencia de los intereses partidarios, pero que el mismo se ha encargado ya de colocar como reo de las estrategias del PP para desgastar al Gobierno Zapatero. Decía Nietzsche que la mentira más abundante es con la que uno se engaña a sí mismo. Pero define todavía mejor la situación política en la comarca sobre la llegada del AVE, la moderna versión shakespereana de que nada es verdad ni mentira, y que todo depende de la posición de poder o de contrapoder desde la que se mira. Aún así, me quedo con lo que barrunta un colega mío del barrio, de La Estación precisamente. A su juicio, en la comarca del Bierzo se podría abrir fácil el mayor manicomio del mundo. Sólo serían precisos dos albañiles, dos yesistas, y empezar a levantar ladrillos alrededor de la olla . ¡Un sabio! 1397124194

El AVE alborota el manicomio
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