domingo. 02.10.2022

Los proveedores de ocurrencias, en la izquierda, en general, son nefastos para los caudales del Estado, que son los tuyos y los míos y los suyos. Sin embargo aciertan ocasionalmente con propuestas que invitan a mejorar en verdad la vida de la comunidad. El señor Rodríguez, Zapatero (no se merece más) y su Sugar Baby platino arruinaron la Hacienda Pública con su despilfarro planetario pero dejó limpios los locales públicos de humos tóxicos. El señor Sánchez y su alter ego, Fray Veneno, están llevando al Reino al rescate financiero pero han permitido que los tejados privados rebosen de las benéficas placas solares.

No acaban de rechazar la propuesta de Consumo cuando ya la proclaman como consumada desde Hacienda

Llama la atención, pues, que una iniciativa del Ministerio de Consumo dirigida por el ilustre conducator de la hueste zombi-soviética, para gravar las bebidas azucaradas con mayores impuestos fuera rechazada de inmediato, solo hace una semanas. por Moncloa. Es más que progresista, es simplemente de cajón, decir y recalcar que las refrescos con azúcar, cuyo modelo es el icono del Imperio de Oeste, son la causa principal de las indecentes gorduras que proliferan por todas partes, Esas gorduras serían un simple problema de su infelices protagonistas si no derivaran en enfermedades manifiestas que suponen sobrecostes a la sanidad pública que pagamos todos.

Los british, tan adelantados en todo, ya apercibieron a los sobrados de peso de que correrían con sus gastos de hospital. Una buena parte de países europeos está aplicando ya gravámenes extra a las bebidas azucaradas. En Cataluña, y por iniciativa de Sor Patrocinio, ya está en vigor desde hace dos años. Sospechaba yo, hace dos semanas, que tan adictos como son estos líderes de la izquierda de ahora a placeres de gourmets, rechazaban el nuevo impuesto por no soltar unos céntimos más de sus bolsillos, en la cantina del Congreso. Pero, oh sorpresa, no acaban de rechazar la propuesta de Consumo cuando ya la proclaman como consumada desde Hacienda. Rectificar es de sabios, diría un lelo. No, esto es solo un retazo más del modo de operar de la izquierda. Somos una piña pero cada uno por su lado, coordinación cero. Pero que no quede sin aplauso esta idea aunque cuesta creer que no se dejen doblegar por el lobby azucaro. Una pena más que penosa que en esta coyuntura de pesadilla que nos toca.

Azúcares, impuestos y gorduras
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