viernes. 19.08.2022

Atraer el voto moderado que ha perdido el PSOE es desde hace unos años un objetivo. Una vez perdido ¿procede volver en su busca? En mi opinión en el PSOE pinta poco el voto moderado, aun reconociendo que fue el voto que relleno las urnas en los años de bonanza socialista. Se nos había trasladado a un PSOE «moderado», de «centroizquierda» al cual yo no he reconocido ni reconozco. Lo mismo que llegó se fue y se puede intentar su retorno. Hay que intentarlo con políticas de izquierdas y sociales que requieran «buena mano», si no las cuentas no salen. Tal vez con políticas como las que Sánchez ha anunciado en el debate del Estado de la Nación (EN) que personalmente me parecen cortas y también cortas en el tiempo.

La inflación seguirá en enero del 23. La derecha le ha mojado la oreja en Andalucía y en Castilla y León y gracias a ello en el debate del estado de la nación, Sánchez ha reorientado el rumbo del PSOE con gran alborozo de sus votantes, sus socios de gobierno y con el rechazo del PP que sin otros recursos, exhibe a los muertos de ETA como coraza defensiva. Añoran a ETA? No creo que así sea, pero desde luego son cansinos con el tema y no se han dado cuenta de que ETA ya no existe.

¿A partir de ahora qué? El PSOE se lanza a por parte del voto perdido, a por el voto que le aupó y esto solo lo conseguirá con medidas de corte izquierdista como las anunciadas en el debate sobre el estado de la nación. Estas medidas trasladarán fortaleza emocional a muchos de los ex votantes del PSOE y además fortalecerán al bloque de gobierno pero no deben pararse ahí. El PSOE tendrá en frente ni más ni menos que al IBEX 35, el «poder» financiero. Muchos pensamos que el gobierno al final se rendirá ante estos poderes y que las medidas anunciadas quedarán por el camino, pero si llegan al menos que no repercutan sobre los ciudadanos que es lo habitual en estos casos. Ahora que Sánchez ha tenido un acierto forzado por las andaluzas y por Díaz debe continuarlos con más del mismo calado. El debate sobre el estado de la nación ha sido una buena plataforma para dar un volantazo a la izquierda y dejar perpleja a la derecha que no ha encontrado recursos más que en la defensa de las víctimas de ETA y poco más. Feijóo es soso, muy soso, y habla tan despacio y con tanta pausa que hasta parece moderado pero no lo es. Es Casado clavado y exhibe los mismos argumentos que su antecesor. No han expuesto nada en el debate, hasta Cuca Gamarra no ha estado enérgica en su exposición que ya es decir. Nada de nada. Que si Bildu, que si ETA… Lo cierto es que si no se pacta con «ellos» no sale nada en este país. Si esperamos que el PP eche una mano vamos «jodidos». Antes casi todo se arreglaba haciendo política de Estado, pero de esto el PP no quiere saber nada si no son ellos los que están en el poder. Sánchez ha anunciado en el debate sobre el estado de la nación, una serie de medidas de corte izquierdista. Pone impuestos a la banca y a las eléctricas, lo que para empezar no está mal. Ha puesto a los bancos y las eléctricas tan nerviosos que el mismo día que las anunció, el IBEX 35 pegó un bajón en bolsa de los que hacen época. Los bonos becarios de 100 euros debieran ser durante todo el curso, veremos qué pasa en enero de 2023 porque la inflación seguirá. Los otros bonos al traslado se han hecho con afán centralizador. Hay que mirar un poco más fuera de las grandes ciudades y también que se prolongue en el tiempo.

Además (y esta noticia ha tenido poco eco) estos bonos han concurrido en el tiempo con un Plan de Transportes que deja a cientos de miles de españoles rurales sin autobús. Otra exclusión a los ciudadanos «de lejanías» a sumar a la sanitaria y la financiera que les impide el acceso directo a la sanidad y a su dinero. ¡Qué tiempos! Amen de otras medidas de corte progresistas que han «intranquilizado» a la mismísima Yolanda Díaz que no esperaba (porque no lo conocía) este giro… la ha dejado huérfana. Le queda tiempo para repensar, se ha dado un año para escuchar y sumar.

«¿A partir de ahora qué? El PSOE se lanza a por parte del voto perdido, a por el voto que le aupó y esto solo lo conseguirá con medidas de corte izquierdista»

Ante este giro el PSOE debería rejuvenecerse, al menos con nombres nuevos, capaces que «no los conozcan ni en su casa». No va a ser así, el PSOE mantiene dentro de su partido «barones» que tienen poco o nada que ver con el PSOE.

Page que apuesta por la moderación con los poderes bancarios, financieros y eléctricas a los que hay que respetar. Page nunca fue de izquierdas y además lo ha demostrado. Su opinión me importa un bledo. No hace nada en un partido socialista.

Ócar Puente: al alcalde de Valladolid le tengo una especial antipatía porque ha demostrado y demuestra en cuanto puede su antileonesismo y su pucelanismo y esto no nos gusta a los leoneses y punto. Sería fácil y no largo de explicar. A él, a Puente, le gustan los ricos o al menos no le estorban. No le disgusta ningún voto venga de donde venga aunque sea de derechas. Él dice ser socialdemócrata y si se conforma con ello pues se lo admitimos y punto. No es de mi agrado y ya lo he manifestado y publicado.

Margarita Robles, la ministra de Defensa, es demasiado pro Otan. Los presupuestos de Defensa no pueden llegar al 2% del PIB. En un país económicamente pobre como España, tenemos otras necesidades más acuciantes. Margarita Robles que yo sepa no tiene afiliación del PSOE. Sus ideas para mí están lejanas al socialismo, como mucho la puedo catalogar de centrista.

El valenciano Ximo Puig se arrima a cualquier ascua, aunque esta sea demasiado centrista e incluso aunque tire a la derecha. No creo que pase las próximas elecciones como representante del PSOE. Luego el tiempo decide.

Qué decir de Bono, que se denomina socialdemócrata, muy devoto y moderado. Como «muy rojo» desde luego no ha sido visto nunca. Defendió que no era adecuado llamar matrimonio a las personas del mismo sexo. Después rectificó. (…) Eso sí, muy educado, correcto y con dominio del lenguaje. Han salido del Gobierno y del Comité Federal nombres válidos como Ábalos, Carmen Calvo o Lastra, y repiten y cobran fuerza nombres como Óscar López, Hernando, Patxi López o Pilar Alegría, cambios nos llevan a lo más rancio del partido, con un PSOE presidencialista y cesarista, Ferraz no existirá, todo se dirigirá desde la Moncloa. Casi todos los barones de Sánchez son moderados, por lo tanto no parecería objetivo difícil conseguir el voto de centro-izquierda.

Difícil no parece, ¿es lo que merecen los votantes socialistas? Me temo que no. Claro que luego a la izquierda del PSOE está sumar y su tiempo para escuchar. Este pretendido partido está más dividido que nunca y no se le ve un final feliz con todos cantando en fila La Conga de Jalisco. Por parte de la derecha todos asimismo buscan el voto moderado e incluso pretenden seguir sumando con el de los desencantados del PSOE. A lo que llegamos, el PSOE busca la izquierda y la derecha el centro. Esto no me cuadra. Lo cierto es que el voto moderado será decisivo.

En busca del voto moderado
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