domingo 22/5/22

Afortunadamente y en los tiempos que corremos tenemos que agradecer que existan administraciones austeras. La razón es bien fácil de entender: ¡No hay dineros!

Y nosotros muy angustiados nos preguntamos: ¿hace 20, 40, 50 años había más dinero que hay hoy? No lo sabemos… Lo que sí sabemos es que hace cincuenta años ya se construyó la carretera, (flamante en aquellos tiempos) entre Santa Marina y Congosto. Se restañaban así las profundas heridas que la construcción del Pantano de Bárcena causó a estos pueblos, los dos pueblos los más perjudicados por la expropiación parcial para la Presa de Bárcena.

Las razones eran y son indiscutibles: no se podían incomunicar dos pueblos vecinos en los que durante toda su existencia se regían por lazos y relaciones vecinales, sociales, familiares, religiosas, laborales y de labranzas de sus terrenos y viñedos…

En los años 64-65 se construye, por lo tanto, por la D. G. de Obras Hidráulicas (Confederación Hidrográfica del Noroeste, Oviedo) la citada carretera, que compensaba así la comunicación con un ahorro sustancial de 26 kilómetros, en el mejor de los casos. Ella también evitó que los vecinos de estos pueblos se consideraran extraños.

Durante los años que dicha carretera permaneció bajo esta administración se le hacían puntuales arreglos que la mantenían transitable, e incluso, se asfaltó como aún hoy puede comprobarse.

Por razones de eficacia (suponemos) nuestra carretera pasó a manos de la C. Miño Sil y es aquí donde comprobamos que esas razones de eficacia que motivaron los cambios, en este caso, nunca se vieron. Todo lo contrario; propiciaron el abandono total y las intenciones ocultas de suprimirla al tránsito se han dejado ver; es decir volvemos para atrás.

Para poner letreros de prohibiciones, obstáculos y barreras en ella, para esto sí había dinero. ¡Qué pena!

Cartas les fueron llegadas, nunca a ninguna contestaron, no sabemos si las quemaron como el Rey Moro... o matarán a los mensajeros. Mandan bulos y sondeos por la prensa y de tal forma que si estos (sondeos) se hubieron cumplido tendríamos más de tres o cuatro proyectos diferentes para su arreglo, eso sí, pero ninguno se ha cumplido. (Véase la hemeroteca, Diario de León) Y bien la última ocurrencia, genial, y muy ahorradora, que han tendido para ella, la madrasta, la C. Miño Sil, es desentenderse de la misma convirtiéndola en ruta senderista. ¡Pero si eso es lo que ya es! Por favor no gasten nada en ello, corremos el riesgo que la echen a perder por completo. Y encima quieren endosarle la idea (marrón) a la Diputación. Esperamos que la Diputación no caiga en la trampa (ruta senderista) y si la quiere aceptar, que la acepte tal cual y ponga la carretera en tránsito y será una obra más en su hacer. Nosotros nos alegraríamos muchísimo y lo celebraríamos con champán. Así se acabaría el problema.

Pero a ella, a la Diputación, por no ser de su patrimonio, no estamos en condiciones de exigirle responsabilidades que no tiene, en estos momentos. ¡Qué lo que ha sido fruto de la desidia, abandono, negligencia, dejación y desgobierno de una administración, no lo pague otra que tiene menos responsabilidades en este desaguisado pertinaz!

Cierto es que el presidente de la Confederación Miño Sil, siempre a través de la prensa, ha esgrimido (tratando de justificarse) razones que no son tales y que tratan de manipular a la opinión pública para darle la vuelta al problema que no quieren afrontar.

Todas esas sinrazones, que nosotros ya hemos titulado como «pretextos» no se tienen en pie y no se las creen ni ellos y, sobre todo, no hacen justicia a los pueblos implicados que son y fueron los más perjudicados y disminuidos por la construcción de la Presa de Bárcena. ¿Qué pretenden, ahogarlos aún más, si cabe?

Veamos sus pretextos:

1.- Dicen que cuesta mucho su arreglo. Depende, si juntan todo lo que no han invertido en su mantenimiento durante 40 años, quizás no es tanto; Depende, si lo que quieren hacer una autopista, pues sí. Pero nosotros queremos la carretera que teníamos y poder pasar por ella, es decir transitarla; Depende, si cuentan la riqueza que el embalse ha proporcionado y proporcionará, entonces será una pequeñísima fracción; Depende, si los fondos europeos sirven para revitalizar la economía, también esto será una inversión generadora de riqueza y no una floritura más como pretenden.

2.- Dicen que no es su prioridad esta carretera. ¡Menudo descubrimiento!, eso ya lo sabemos nosotros; si lo fuera no estaría en el estado de ruina en el que la tienen. Pero si apreciamos, a juzgar por su estado, que la carretera que va hacia la Presa desde las Oficinas de la Confederación si es prioritaria, muy prioritaria. Nada más hay que comparar el estado de ambas. Lo que no sabemos cuál es el motivo de esa diferencia. (lo podemos suponer)

3.- Dicen que hay otras vías alternativas. ¡Otra de Perogrullo!; Las mismas vías alternativas que hay hoy, repito, las mismas, ya existían en los años de la construcción de ésta. Y los kilómetros que hay que recorrer para no pasar por ésta (la del pantano) siguen siendo los mismos, 26 kms.

4.- Dicen también que algunos viandantes les parece bien esta idea peregrina de convertirla en ruta senderista. Puede ser…, pero nosotros sabemos muy bien que todos los que la reivindicamos por razones históricas, de proximidad y servicios y, sobre todo, de justicia no podemos comulgar con esas ruedas. Aunque existan infieles, a los que ni les va ni les viene, y acepten apaños, cambalaches y conveniencias sobre algo que no les preocupa ni les concierne. ¿Acaso no cedieron los pueblos (cedimos los vecinos) para su ocupación, gratuitamente, sin justiprecio, ni expropiación alguna los terrenos comunales para su construcción?

5.- Dicen también que tiene poco tránsito. ¿Pero cómo lo va a tener después de todos los mensajes y prohibiciones que Vds. se han encargado de poner, asustando a los transeúntes? Creemos que el proceso ha de hacerse al revés: Primero arréglese en condiciones y después midamos su transitoriedad. Seguro que cambian la estadística notablemente.

6.- Hablan también del peligro de circular por ella. ¿Me pueden decir en qué carretera de montaña de esas condiciones no lo hay? Además y, que a nosotros nos conste, en los años de su existencia (55) no ha habido ninguno de gravedad. Y para que no los haya, que nadie los desea, es por lo que hay que hacer mejoras y mantenimiento; cuestión ésta de la que la Confederación se ha olvidado por completo. ¿Acaso no los habría (desprendimientos,) también,) en caso de ser una senda?

Para finalizar, sabemos muy bien que nuestros esfuerzos en conseguir esta reivindicación han servido de poco, (pero seguiremos en ello). Otro caso sería que los alcaldes se implicaran intensamente en ello, pero ellos están supeditados a chantajes u otras peticiones que nosotros ignoramos.

Y sabemos también que la Miño-Sil (así lo viene demostrando) prefiere invertir en nuevas florituras, más populosas, aunque ello supongo el abandono de las responsabilidades que ya le son propias.

No pedimos que nos devuelvan las vegas ni los viejos caminos inundados, pedimos la carretera que nos haga justicia, para que lo que el río Sil unió con sus aguas corrientes no lo separen sus aguas embalsadas, porque ya ha sido mucho.

Carretera de Santa Marina-Congosto y viceversa. O ni ida, ni vuelta, ¿ni nada?
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