miércoles. 01.02.2023
AL ATRIBUIR a 23 miembros de Jarrai, una de las organizaciones juveniles de la izquierda aberzale, el delito de «integración en asociación ilícita, constitutiva de banda armada, organización o grupo terrorista», el Tribunal Supremo ha dado un fuerte golpe judicial a ETA. A los dos minutos de hacerse público ayer este fallo, que modificaba notablemente al alza punitiva una sentencia de la Audiencia Nacional, la Guardia Civil, la policía y la Ertzaintza recibían órdenes de detención para las casi dos docenas de jóvenes condenados. La lucha antiterrorista sólo requiere un buen funcionamiento del Estado de derecho, y en el Estado español no parece que funcionen mal ni la policía ni los jueces, ni tampoco la colaboración internacional, aunque a veces o con demasiada frecuencia no estén los políticos, individual y colectivamente, a la altura de sus responsabilidades. Tan negativa sería para el llamado interés general la estrategia elegida por el PP para golpear parlamentaria y políticamente al presidente del Gobierno, en las cuerdas tras el atentado de Barajas, como la reacción socialista de asfixiar al PP, aislándole e incomunicándole con el resto de los partidos. Bien es verdad que el PP hace todo lo posible por no hacer amigos en estas circunstancias, pero también es verdad que ni Zapatero ni el PSOE dedican la paciencia necesaria que exigiría convencer al petulante sabiondo de la clase para que juegue con los demás en el recreo. No sólo aislado, sino incluso excluido del normal ejercicio parlamentario se siente actualmente el PP, y no sólo en el Congreso de los Diputados, donde el resto de los grupos se niegan a que el 'popular' utilice la cámara para hostigar al Gobierno con iniciativas de lucha antiterrorista, sino también en el Parlamento vasco, donde ayer, y en ausencia de los comunistas de las tierras vascas, se rechazó una propuesta del PP de condena al atentado de Barajas y contra todo diálogo con la banda y sus tentáculos políticos. El resto de los grupos condenó el atentado, exigió a ETA el cese definitivo de la violencia e hizo un llamamiento a la unidad de los partidos, para, ay, hacer frente al terrorismo a través del diálogo. Rehusaron su presencia en la sesión parlamentaria, que era de la Diputación Permanente, las parlamentarias comunistas de las tierras vascas con el pretexto de que su representante no hiciera bulto en una sesión que el PP deseaba utilizar para su propios fines, pero la realidad es que allí, tanto en la propuesta del PP como en la enmienda alternativa de los otros grupos, había que condenar la violencia de ETA, y a eso no llegan, ni con mucho, las extremidades sociopolíticas de la banda. Para un portavoz del PP, la ausencia de EHKA es «el elemento probatorio definitivo» para que Zapatero inicie el proceso de ilegalización de esta formación comunista, petición que, según Acebes, llevará el PP a todos los parlamentos autonómicos y a los ayuntamientos. Pero la vida va recuperando el pulso habitual, sin la debilidad ocasionada en sus latidos por el último atentado de ETA y sin la arritmia producida inmediatamente después por algunas exageraciones de los dirigentes populare'. Y la Sala II del Tribunal Supremo se ha apresurado a fallar un asunto que llevaba meses a la espera de una decisión judicial.

Los chicos de ETA van a la cárcel
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